Es mucho lo que se ha dicho y todo ha sido en contra de él. Pep Guardiola vive uno de sus momentos más difíciles tras quedar el Manchester City eliminado de la Champions League. Lo peor es que hasta desde Barcelona han disfrutado con la caída del estratega español.
La selección galesa tiene un referente y ese es Gareth Bale, sin embargo, hay otros pilares donde descansa el éxito de un equipo que dejó una grata impresión en la Euro 2016. Ashley Williams es el capitán y una de las columnas de un combinado que aspira a llegar a un Mundial después de 60 años.
El delantero Kasper Dolgberg tiene varias propuestas y puesto que el Barcelona no se decide a ficharle su destino puede estar lejos del balompié español. El Ajax, dueño de la ficha del internacional danés, le ha avisado al Barca cuál es la situación actual del ex jugador del Silkeborg.
Tanto dinero invertido también generará en algún momento tanto dinero perdido. La liga china vive unos altibajos que hacen pensar el por qué se paga demasiado a jugadores que no han rendido como se esperaba.
Verle sin la camiseta del Chelsea parecía una utopía, sin embargo, tras varios meses sin ver la titularidad absoluta el serbio Branislav Ivanovic decidió marcharse al Zenit de San Petersburgo, y de esta forma buscar un nuevo reto en el ocaso de su vida futbolística.
A poco menos de una
semana para la inauguración de la famosa Copa África, nos topamos con Costa de
Marfil, el vigente campeón, que confía en la experiencia de Salomón Kalou y de
otros internacionales para revalidar un título que por curiosidad no tuvo a Didier
Drogba como protagonista.
Es raro, pero la
revalidación de Costa de Marfil a nivel continental no tuvo como gestor a
Didier Drogba. Recordemos que el prestigioso atacante ya no estaba jugando al
máximo nivel y el técnico en ese momento, nos referimos al milagroso Hervé
Renard, decidió prescindir del ex jugador del Chelsea y conformar su equipo
teniendo como base sólida el gran nivel de Gervinho y el bagaje internacional
de Salomón Kalou. Y quién iba a pensar que el jugador del Hertha Berlín sería
hoy el líder de una selección que lleva lo mejor que tiene a tierras gabonesas.
Bajo las órdenes del francés Michel Dussuyer esta versión de los elefantes
destila calidad por todas sus filas aunque también debemos reconocer que
algunos elementos no llegan en su mejor momento.
Ya no figuran en la
lista jugadores de la talla de Kolo Toure (Celtic) o su hermano Yaya Toure
(Manchester City). Tampoco podemos divisar al inacabable arquero Boubacar Barry
(Lokeren), ni mucho menos al contundente Siaka Tiené (Montpellier). El único
que continúa y en el que se sigue confiando es Salomón Kalou. El ex jugador del
Lille es el referente de un equipo que se sostiene en Eric Bailly (Manchester
United) como puntal defensivo, pero ojo, el ex jugador del Villareal ha perdido
la titularidad en el cuadro dirigido por Jose Mourinho. Otro de los jugadores
importantes es el lateral derecho Serge Aurier (Paris Saint Germain), un
jugador que ha vuelto a recuperar su nivel con la llegada de Unai Emery al
campeón francés. Y para finalizar la última línea mencionemos al “tanque”
Lamine Kone (Sunderland), todo un portento físico que impone su presencia en
las jugadas de táctica fija.
El medio descansa
sobre los pies de Serey Dié (Basel), un jugador a quien no le salieron las
cosas en el Stuttgart, pero que sin embargo, es uno de los habituales para su
selección. Y la delantera es propiedad del ya mencionado Kalou y de Wilfried
Zaha (Crystal Palace), este último uno de los atacantes de moda en la Premier
League. No nos olvidemos tampoco de Max Gradel (Bournemouth) que no ha
destacado en Inglaterra tal y como lo hizo en Francia ni de Wilfried Bony
(Stoke City) que trata también de levantar un registro goleador que se vio
interrumpido en el Swansea.
Los campeones vuelven
a defender su título. No será fácil puesto que hay selecciones potentes, sin
embargo, ellos también tienen lo suyo y dependerán muchísimo de como lleguen
los jugadores de las diferentes ligas europeas. Experiencia hay y si a esto le
añadimos la sapiencia de Salomón Kalou estamos pues ante un firme candidato que
intentará demostrar que lo del 2015 no fue solo una isla en un océano de
constantes frustraciones.