Las apuestas corren y los
postulantes siempre son los mismos. Barcelona o Real Madrid, quién ganará la
liga esta temporada. Ya ni siquiera se habla del Atlético de Jackson Martínez o del Sevilla de la
estrella ucraniana Konoplyanka, y menos se menciona al Betis del holandés Rafa
Van der Vart. Todo gira en torno a los grandes del balompié hispano, quienes a
punta de millones dominan un continente cuyos resultados son tan predecibles
que ya ni provoca verlo por la televisión.
Barcelona y Sevilla reinan
en Europa. Hace poco más de un año eran Real Madrid y Sevilla. Nada de emoción
y todo tan rutinario que es imposible ver como un humilde pueda llevarse un
trofeo que al parecer hoy solo están separados para los millonarios. Acaso no
es verdad que el fútbol europeo ha perdido virilidad. Hoy me da gusto ver como
la liga italiana se refuerza equilibradamente y que la Premier a pesar de todo
siga teniendo varios equipos luchando por el título de liga. En cambio la
Bundesliga continua siendo un monologo del Bayern y en Francia todos hacen lo
posible por alcanzar al Paris Saint Germain.
Manzukic a la Juventus,
Kondogbia al Inter y Carlos Bacca al Milan. Son solo tres de los fichajes del
Calcio, sin olvidarnos por supuesto que el brasileño Miranda también ha firmado
con los neroazurros y que el colombiano Luis Muriel dejó el Udinese para fichar
por la Sampdoria. En Inglaterra el Chelsea se hace con los servicios de Falcao
y deja ir a un emblema como lo es el portero checo Peter Cech. Mientras que el
Liverpool intenta asaltar puestos de vanguardia adquiriendo por 41 kilos al
delantero brasileño Firmino. En Francia el Nantes compra al delantero islandés
Sigthorsson proveniente del Ajax y el Mónaco planta cara firmando al italiano
Stephan El Shaarawy.
Los movimientos son
excesivos y los gastos son acordes a la realidad económica. Nada parece
cambiar, y es una lástima, porque cada vez se ve tan lejos la aparición de un
Ajax dominante o de un nacionalista Steaua Bucarest. Sudamérica no tendrá el
poder monetario del primer mundo, sin embargo, puede presumir que el fútbol de
raza y de pundonor continúa instalado en sus tierras y esto es algo que el
dinero nunca podrá comprar. Y ojo que no estamos haciendo publicidad barata,
las circunstancias lo quisieron así.
0 comentarios :
Publicar un comentario