Alemania, Polonia e Irlanda,
todos con gran potencial y con un mejor presente. Escocia ha luchado en un
grupo dónde no era favorito y a pesar de estar en la cuarta ubicación, se puede
decir que su papel en las eliminatorias a la Euro 2016 fue decoroso.
Gordon Strachan sabía que en
su plantilla no existe un Lewandowski o un Thomas Müller.
Eso lo tenía muy
claro. Además, era consciente que la liga, monopolizada por el Celtic, no
ofrecía demasiadas opciones como para formar un plantel amplio y competitivo. Era
el momento de recurrir a los foráneos, a aquellos que se ganan la vida en
Inglaterra, efectivamente, a esos que están más próximos a renunciar a la
nacional que en entregarse de lleno a la causa. Así pues fueron llegando los
David Marschall (Cardiff City), los Alan Hutton (Aston Villa) y los James
McArthur (Crystal Palace). Todos ellos han sumado, aunque todavía no es
suficiente para conseguir un boleto a una gran competición.
Es una selección
técnicamente limitada, de eso no hay duda. Tiene jugadores de gran potencia
física y otros cuya velocidad puede desequilibrar a los mejores defensores del
planeta. Ya que hablamos de técnica individual, hay un jugador que destaca por
encima del resto y es el mediocampista Charlie Adam (Stoke City), un volante
con buen pase, pero sin gol. A sus 29 años puede presumir de haber vestido la
camiseta del Glasgow Rangers y del Liverpool. Sin embargo, a pesar de ese
curriculum, el buen Charlie nunca ha sido un titular indiscutible en su
selección, todo lo contrario por un tiempo fue suplente del pequeño Shaun
Maloney (Hull City), un habilidoso mediapunta que siempre se escurre entre las
defensas contrarias. Ya mencionamos a David Marschall, el arquero del Cardiff
City que también es el titular para Strachan, aunque algunos quizá se decanten
por los veteranos Alan McGregor (Hull City) o Craig Gordon (Celtic). Hay que
recordar que Escocia siempre se caracterizó por tener un guardameta de larga
trayectoria y hay dos claros ejemplos, el primero es el más significativo y nos
referimos a Jim Leighton (ex Manchester United) y el otro sería Alan Rough, un
semi profesional que se cuadraba bajo los maderos en la época de Kenny Dalglish
y Joe Jordan.
Grant Hanley del Blackburn
Rovers es el que pone la fuerza en zaga, digno heredero del rubial Colin Hendry
y Steven Whittaker (Norwich City) con Alan Hutton completan la defensa por las
bandas. Habíamos hablado también de esos jugadores desequilibrantes, y quien
mejor para demostrarlo que el veloz Ikechi Anya (Watford City). Un extremo que
supera con su velocidad cuando dispone de espacios por delante. Darren Fletcher
(West Bromwich Albion) pone la cuota de experiencia y calidad para un
mediocentro de largo recorrido. Y para las embestidas quien mejor que Stevan
Naysmith del Everton y el intratable Steven Fletcher del Sunderland.
Cada uno pelea de acuerdo a
sus posibilidades. Escocia es una selección con puntos flojos y con un estilo
que trata de amoldarse a los nuevos tiempos. Un estilo que se niega a dejar sus
aires británicos, pero que va de a pocos ganándose el respeto de muchos y
recuperando de esta forma el sitial que antiguamente ostentaba. Escocia no será
de los favoritos, pero que le causa problemas a muchos de eso no quepa la menor
duda.
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