Fue hace mucho, aunque el
tiempo no ha borrado su imagen que sobrevolaba el continente de Oceanía.
Australia es el actual campeón asiático con todo merecimiento, a pesar que
algunos puedan minimizar este logro y decir que participar en estas tierras
milenarias no es demasiado complicado.
Jugadores curtidos en Europa
y un técnico como Ange Postecoglou, griego de nacimiento, pero que conoce al
dedillo el balompié australiano. Él ha reconstruido un equipo que tras lograr
la clasificación a una Copa del Mundo (2006) decayó totalmente producto de la
renovación generacional. Uno a uno los héroes de la gesta mundialista fueron
partiendo. Para el recuerdo quedarían los nombres de Craig Moore, ríspido ex
defensor del Glasgow Rangers y del Newcastle, Mark Viduka, potente goleador del
Celtic y del Leeds United. El ya mítico Harry Kewell, del Leeds y Liverpool
respectivamente. Y como olvidarnos del gran arquero Mark Bosnich que triunfó en
el Aston Villa, no haciendo lo mismo en el Manchester United.
Hay historia que contar y
mucho que decir, sin embargo, los nuevos canguros tampoco se han quedado atrás
y bajo la batuta del ya veterano Tim Cahill han llevado a sus vitrinas su
primera Copa de Asia, adjudicada a principios de año imponiéndose en la final
al seleccionado surcoreano. Ya de salida el ex jugador del Everton, el sostén
de esta nueva hornada de futbolistas se ve reflejado en el capitán Mile
Jedinak, un centrocampista que se destaca nítidamente en el Crystal Palace.
Otro de los indiscutibles es el peligroso Tommy Oar, delantero del Utrecht
holandés. Pero como no mencionar al arquero Mitchell Langerak, actualmente en
el Stuttgart, y al trajinado Jason Davidson, marcador de punta que ha militado
en el Pacos Ferreira, Heracles Almelo, West Brom, y ahora lo hace para el
Huddersfield Town. Hay otros como el también guardameta Mathew Ryan, reciente
fichaje del Valencia, cuya desafortunada lesión lo mantendrá alejado de los
campos por un tiempo.
A estos nombres hay que
unirles al joven Curtis Good del Newcastle, al infortunado Chris Herd (Aston
Villa), cuyas lesiones le han impedido participar con regularidad en la
selección, y al atacante Robbie Kruse, actualmente en las filas del Stuttgart
de Alemania. Oliver Bozanic (F.C Lucerna) también debe contar, James Holland
del Duisburgo alemán igualmente no puede ser dejado de lado, y a pesar de no
tener cabida en el Celtic, Tom Rogic es un ariete a quien no se puede olvidar.
Hay más foráneos y menos
experimentados. La liga local sigue produciendo y los clubes europeos confían
en el producto australiano. Postecoglou sabe lo que tiene y que dominar las
tierras asiáticas es cuestión de tiempo. Por ahora son campeones por vez primera,
pero estoy seguro que la monopolización se viene con fuerza. Solo falta que
estos canguros intenten cambiar de continente nuevamente.
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