martes, 19 de abril de 2016

Los nuevos e ilusionados leones



Han perdido protagonismo y sin embargo todavía provoca observarlos. Camerún ha tenido presentaciones desastrosas los últimos tiempos. No cuajaron un buen Mundial, estamos hablando del 2014, y sin duda su hegemonía ha quedado menguada por selecciones como Costa de Marfil y Ghana.

Anarquismo total. Es como podemos definir a este combinado. Jugadores militando en las mejores ligas europeas y que sin embargo no logran reflejar ese nivel con la camiseta verde del seleccionado camerunés. Los técnicos siempre tienen que ser extranjeros y la actualidad no difiere demasiado de esta premisa. Ahora se ha decidido que el comandante de esta nueva aventura sea el belga Hugo Broos, un ex jugador que militó en los dos grandes del fútbol de su país, el Anderlecht y el Brujas. Ya como entrenador dirigió también a estos dos clubes y ha tenido experiencias en el balompié griego y argelino.


Dejemos de lado las biografías y centrémonos en el equipo. Para esto tomaremos como referencia el partido clasificatorio para la Copa África 2017 frente al decaído conjunto sudafricano. Para empezar diremos que lo que se pudo ver en el campo fue una renovación del plantel, manteniendo quizá como únicos viejos referentes al defensor Nicolás N’Koulou (Marsella) y al centrocampista Stephane M’Bia (Hebei Fortune). En menor medida podemos mencionar a Henri Bedimo (Lyon), un lateral izquierdo de gran trayectoria en la liga francesa. También sorprende la ausencia del arquero Carlos Kameni (Málaga), aunque Assembe N’dy (Nancy) a sus 30 años creo que debe tener más minutos al nivel mayor. En resumen debemos señalar que la selección camerunesa confía en sus legionarios y en ese sistema que podría darle el equilibrio que necesita. Una retaguardia donde Aurelien Chedjou (Galatasaray) acompaña muy bien a N’Koulou y Allan Nyom (Watford City) tiene libertad para desprenderse por la franja derecha, aprovechando las diagonales de Jacques Zoua (Ajaccio) que suele ubicarse como segunda punta recogiéndose un poco y combinando con los que llegan desde atrás. La distribución y los relevos corren a cargo de M’Bia aunque tampoco es que se muestre o pida el balón. Y en el aspecto ofensivo todo depende de la verticalidad que le puedan dar Sebastien Siani (Oostende) y George Mandjeck (Kayseri Erciyesspor). Debemos destacar que el mediocampo no ejerce demasiada presión a la salida rival, es como si hicieran sombras y eso desnuda un poco más las debilidades de una defensa que por historia no representa una absoluta seguridad.


Chedjou rechaza todo lo que llega a sus dominios, mientras que la volante cuando recupera el balón inmediatamente se insinúan verticalmente, no habiendo un jugador que marque una pausa y explote los espacios vacíos con alguna asistencia. En el caso del extremo izquierdo, estamos hablando de Edgar Salli (Mónaco), podemos decir que cuando el esférico llega a sus pies por lo general hace la diagonal hacia adentro y busca el remate desde fuera del área. Como única punta figura el delantero del Metz, nos referimos a Christian Bekamenga, atacante espigado y de gran zancada que sufre bastante porque ninguno de sus compañeros lo alimenta como él lo desearía. En la segunda mitad del partido contra los Bafana Bafana pudimos observar el ingreso de Anatole Abang (New York Red Bulls), un jovencito de 19 años que sustituyó a Edgar Salli ubicándose como extremo derecho, pasando Zoua a colocarse por delante de Henri Bedimo, un lateral que nunca asalta campo rival. Interesante labor también la que realiza Sebastien Siani que siempre sale a presionar al organizador del equipo contrario.


En definitiva, Camerún es un conjunto muy limitado ofensivamente, no porque escaseen jugadores de nivel sino porque no existe un trabajo constante que pueda darle los automatismos necesarios para hacer daño a la escuadra rival. por otro lado, poseen jugadores que requieren de espacios para explotar su velocidad no estando estos acostumbrados a construir paredes y buscar la devolución del compañero. Demasiado anarquismo para un seleccionado que está prescindiendo de Alex Song, un mediocampista de gran recorrido que ha vestido la camiseta del Barcelona y que hoy está recuperando su nivel en el West Ham inglés. También debemos decir que por ahora no puede contar con el delantero Clinton N’Jie (Tottenham Hotspur) que lamentablemente no ha demostrado en la Premier League lo que en su momento hizo en el Lyon francés. Otro que igualmente no ha sido convocado es Vincent Aboubakar (Oporto), delantero que se ha ganado un lugar de importancia dentro del balompié portugués. Y finalmente, hay que mencionar a Marvin Matip (Ingolstadt) que también ingreso para los últimos 15 minutos de este partido en reemplazo de Siani. El jugador de origen alemán es un volante de corte defensivo, ideal para apoyar a M’Bia.


Hugo Broos está a cargo de Camerún y esa no es tarea fácil. Hay material humano, pero también existe individualismo y poco sentido de equipo. Los leones indomables luchan por volver a reverdecer viejos laureles, por ahora no será sencillo, aunque nadie puede negar que el pionero de las gloriosas tardes africanas ha sido este seleccionado, un equipo que atraviesa momentos de confusión y de una total desorganización.

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