Han perdido
protagonismo y sin embargo todavía provoca observarlos. Camerún ha tenido
presentaciones desastrosas los últimos tiempos. No cuajaron un buen Mundial,
estamos hablando del 2014, y sin duda su hegemonía ha quedado menguada por
selecciones como Costa de Marfil y Ghana.
Anarquismo total. Es
como podemos definir a este combinado. Jugadores militando en las mejores ligas
europeas y que sin embargo no logran reflejar ese nivel con la camiseta verde
del seleccionado camerunés. Los técnicos siempre tienen que ser extranjeros y
la actualidad no difiere demasiado de esta premisa. Ahora se ha decidido que el
comandante de esta nueva aventura sea el belga Hugo Broos, un ex jugador que
militó en los dos grandes del fútbol de su país, el Anderlecht y el Brujas. Ya
como entrenador dirigió también a estos dos clubes y ha tenido experiencias en
el balompié griego y argelino.
Dejemos de lado las
biografías y centrémonos en el equipo. Para esto tomaremos como referencia el
partido clasificatorio para la Copa África 2017 frente al decaído conjunto
sudafricano. Para empezar diremos que lo que se pudo ver en el campo fue una
renovación del plantel, manteniendo quizá como únicos viejos referentes al
defensor Nicolás N’Koulou (Marsella) y al centrocampista Stephane M’Bia (Hebei
Fortune). En menor medida podemos mencionar a Henri Bedimo (Lyon), un lateral
izquierdo de gran trayectoria en la liga francesa. También sorprende la
ausencia del arquero Carlos Kameni (Málaga), aunque Assembe N’dy (Nancy) a sus
30 años creo que debe tener más minutos al nivel mayor. En resumen debemos
señalar que la selección camerunesa confía en sus legionarios y en ese sistema
que podría darle el equilibrio que necesita. Una retaguardia donde Aurelien
Chedjou (Galatasaray) acompaña muy bien a N’Koulou y Allan Nyom (Watford City)
tiene libertad para desprenderse por la franja derecha, aprovechando las
diagonales de Jacques Zoua (Ajaccio) que suele ubicarse como segunda punta
recogiéndose un poco y combinando con los que llegan desde atrás. La
distribución y los relevos corren a cargo de M’Bia aunque tampoco es que se
muestre o pida el balón. Y en el aspecto ofensivo todo depende de la
verticalidad que le puedan dar Sebastien Siani (Oostende) y George Mandjeck
(Kayseri Erciyesspor). Debemos destacar que el mediocampo no ejerce demasiada
presión a la salida rival, es como si hicieran sombras y eso desnuda un poco
más las debilidades de una defensa que por historia no representa una absoluta
seguridad.
Chedjou rechaza todo
lo que llega a sus dominios, mientras que la volante cuando recupera el balón
inmediatamente se insinúan verticalmente, no habiendo un jugador que marque una
pausa y explote los espacios vacíos con alguna asistencia. En el caso del
extremo izquierdo, estamos hablando de Edgar Salli (Mónaco), podemos decir que
cuando el esférico llega a sus pies por lo general hace la diagonal hacia
adentro y busca el remate desde fuera del área. Como única punta figura el
delantero del Metz, nos referimos a Christian Bekamenga, atacante espigado y de
gran zancada que sufre bastante porque ninguno de sus compañeros lo alimenta
como él lo desearía. En la segunda mitad del partido contra los Bafana Bafana
pudimos observar el ingreso de Anatole Abang (New York Red Bulls), un jovencito
de 19 años que sustituyó a Edgar Salli ubicándose como extremo derecho, pasando
Zoua a colocarse por delante de Henri Bedimo, un lateral que nunca asalta campo
rival. Interesante labor también la que realiza Sebastien Siani que siempre
sale a presionar al organizador del equipo contrario.
En definitiva,
Camerún es un conjunto muy limitado ofensivamente, no porque escaseen jugadores
de nivel sino porque no existe un trabajo constante que pueda darle los
automatismos necesarios para hacer daño a la escuadra rival. por otro lado,
poseen jugadores que requieren de espacios para explotar su velocidad no
estando estos acostumbrados a construir paredes y buscar la devolución del
compañero. Demasiado anarquismo para un seleccionado que está prescindiendo de
Alex Song, un mediocampista de gran recorrido que ha vestido la camiseta del
Barcelona y que hoy está recuperando su nivel en el West Ham inglés. También
debemos decir que por ahora no puede contar con el delantero Clinton N’Jie
(Tottenham Hotspur) que lamentablemente no ha demostrado en la Premier League
lo que en su momento hizo en el Lyon francés. Otro que igualmente no ha sido
convocado es Vincent Aboubakar (Oporto), delantero que se ha ganado un lugar de
importancia dentro del balompié portugués. Y finalmente, hay que mencionar a
Marvin Matip (Ingolstadt) que también ingreso para los últimos 15 minutos de
este partido en reemplazo de Siani. El jugador de origen alemán es un volante
de corte defensivo, ideal para apoyar a M’Bia.
Hugo Broos está a
cargo de Camerún y esa no es tarea fácil. Hay material humano, pero también
existe individualismo y poco sentido de equipo. Los leones indomables luchan
por volver a reverdecer viejos laureles, por ahora no será sencillo, aunque
nadie puede negar que el pionero de las gloriosas tardes africanas ha sido este
seleccionado, un equipo que atraviesa momentos de confusión y de una total
desorganización.
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