sábado, 11 de junio de 2016

Suiza, mucho orden y nada más



Ha concluido el primer tiempo del debut suizo contra Albania y la primera impresión que nos causa el cuadro helvético es que se muestra muy ordenado, pero sus opciones ofensivas recaen en la inspiración de tres jugadores. Muy poco realmente para pretender llegar hasta lo último en esta Eurocopa.

Sabíamos desde un principio que Xherdan Shaqiri era el jugador más desequilibrante de esta selección. Sin embargo, la pregunta es, qué hacer cuando el jugador del Stoke City se muestre por debajo de su nivel. No hay que ser demasiado inteligente para darnos cuenta que el ex jugador del Bayern Munich no atraviesa sus mejores momentos, por lo que ante la constante subida de Lichsteiner lo normal es que este se mueva hacia el centro para tratar combinar con Dzemaili, pero con esta acción sin duda su velocidad y capacidad de desborde quedan maniatadas. Solamente un centro totalmente desviado logró realizar Shaqiri en esta primera etapa.


Dzemaili es el jugador que en la actualidad le puede dar otra cara al combinado suizo. El jugador del Genova se recoge desde su ubicación de mediapunta para tocar y moverse de nuevo hacia adelante, es decir, jala la marca de un central y crea los espacios para que Haris Seferovic (Eintracht Frankfurt) explote la espalda de los centrales albaneses. Ahora, la única oportunidad para que el ex jugador del Napoli pueda realizar esta acción es cuando el balón le llegue limpio y desde los pies de Granit Xhaka que a decir verdad se ha mostrado escondido en esta primera etapa. Dos cosas han desequilibrado el juego, el gol de Fabian Schar a los 5 minutos tras mala salida de Berisha (Lazio) y la tonta expulsión de Lorik Cana (Nantes) tras doble amarilla. Realmente lo del capitán albanés es para condenarlo, se gana la amonestación en una falta contra Dzemaili realizada en campo suizo y la segunda es una mano intencional tras resbalarse y permitir que Seferovic le gane un balón dividido.


Inicio de la segunda mitad con una Suiza tirada hacia adelante, pero sin muchas ideas para penetrar la defensa albanesa. El cuadro rojo trata de salir en la contra desprendiendo al lateral izquierdo Naser Aliji (Basilea), sin embargo este al verse alejado de sus compañeros opta por el pase largo buscando al solitario Armando Sadiku (Vaduz), un jugador muy veloz para ganarle las espaldas a los centrales suizos, pero que le falta pulir bastante la definición. Ermir Lenjani (Nantes) es un interior izquierdo muy rápido que tenía la misión de acompañar las subidas de Lichsteiner y de salir a la contra cuando podía. Ergir Kace (Paok) empezó el partido como segunda punta pero ante la diferencia numérica tuvo que ubicarse como volante central. Odise Roshi (Rijeka) se recuesta sobre la derecha y tal como se había anunciado Mergim Mavraj (Colonia) iba formar pareja con Cana en la zaga, dejando a Elseid Hysaj (Napoli) como lateral derecho. El sacrificado en todo esto fue Burim Kukeli (Zurich) que tuvo que retrasarse a ocupar el puesto del experimentado Lorik Cana abandonando el tándem que conformaba con Amir Abrashi (Friburgo).


El segundo tiempo dejó en claro lo limitada que se mostró la selección dirigida por Vladimir Petkovic. Un equipo muy táctico, sin variantes y ojo, con un zaga central (Schar y Djourou) expeditiva en el juego aéreo pero muy lenta de reacción cuando el pase viene a sus espaldas. Albania tuvo una última oportunidad desperdiciada por Shkelzen Gashi (Colorado Rapids), mientras que Suiza intentó sentenciar el partido con los ingresos de Fabian Frei (Mainz 05) y Breel Embolo (Basilea), pero todo fue en vano para levantar un partido chato y sin emociones relevantes.


Suiza ha conseguido sus primeros tres puntos y creo que es lo único que podemos resaltar en su choque contra los albanos. Estoy seguro que Deschamps se está frotando las manos puesto que de lejos su selección está por encima de sus rivales de grupo.

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