Lo que le dejó a Guardiola la eliminación de la Champions

Es mucho lo que se ha dicho y todo ha sido en contra de él. Pep Guardiola vive uno de sus momentos más difíciles tras quedar el Manchester City eliminado de la Champions League. Lo peor es que hasta desde Barcelona han disfrutado con la caída del estratega español.

Un galés que no es Bale, pero que también tiene mucho que decir

La selección galesa tiene un referente y ese es Gareth Bale, sin embargo, hay otros pilares donde descansa el éxito de un equipo que dejó una grata impresión en la Euro 2016. Ashley Williams es el capitán y una de las columnas de un combinado que aspira a llegar a un Mundial después de 60 años.

Kasper Dolgberg se le está escapando al Barcelona

El delantero Kasper Dolgberg tiene varias propuestas y puesto que el Barcelona no se decide a ficharle su destino puede estar lejos del balompié español. El Ajax, dueño de la ficha del internacional danés, le ha avisado al Barca cuál es la situación actual del ex jugador del Silkeborg.

Los grandes fracasos de la liga china

Tanto dinero invertido también generará en algún momento tanto dinero perdido. La liga china vive unos altibajos que hacen pensar el por qué se paga demasiado a jugadores que no han rendido como se esperaba.

Branislav Ivanovic y su renacer en el Zenit

Verle sin la camiseta del Chelsea parecía una utopía, sin embargo, tras varios meses sin ver la titularidad absoluta el serbio Branislav Ivanovic decidió marcharse al Zenit de San Petersburgo, y de esta forma buscar un nuevo reto en el ocaso de su vida futbolística.

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viernes, 16 de mayo de 2014

La maldición del miedo



Mi  madre  solía  decir  que  cuando  un  hombre llora  por  una  mujer  la  maldice  para  siempre. Pongo  en  tela  de  juicio  lo  aseverado  por  mi  progenitora. De  maldiciones  es  mejor  no  hablar, porque  quién  sabe   y  podríamos  caer  en  una  aberración. Sin  embargo, después  de  8  posibilidades  algunos  pensaran  que  las  casualidades  no  existen  y  que  los  conjuros  son  más  creíbles.

Ni  mencionar  su  nombre. Para  qué  hacerlo  si  ya  todos  conocen  la  historia. El Benfica  lo sufrió  desde  varios  ángulos. En  los  penales, en  las  postrimerías, en  las  conferencias, en  los  vestuarios  y  hasta  alguno  por  allí  se  atrevió  a  rezar  frente  a  una  tumba. Cuando  se  quiere  ganar  todo  es  válido.

Viéndolo  desde  el  lado  más  cuerdo  podríamos  definir  este  maleficio  en  el  miedo  que  los  lisboetas  han  ido  acumulando  con  el  transcurso  de  los  años. Es  sabido  que  lo  mental  es  casi  o  más  importante  que  lo  físico. Basta  con  solo  mirar  el  rostro  de  los  jugadores  antes  del  lanzamiento  de  los  penales. Cardozo  estaba  muerto  de  miedo  y  Rodrigo  sentía  que  el  peso  de  todas  esas  décadas  estaban  sobre  sus  hombros.

El  Benfica  no  gana  por  culpa  de  sus  miedos, aunque  es  más  pintoresco  agrandar  el  mito. Lo  que  sucede  es  que  hay  un trauma  psicológico  que  inconscientemente  agrede  a  las  águilas  cada  vez  que  hay  una  definición  europea. Era  casi  desesperante  ver  como  Lima, Garay  y  hasta  el  propio  Gaitán  desperdiciaban  oportunidades  que  hubieran  inclinado  la  balanza  a  favor  de  los  portugueses. Pero  bueno, la  historia  ya  es  conocida  y  por  enésima  vez  todos  hablaban  de  la  maldición  y  no  del  juego  en  sí.


Que  si  hay  que  esperar  100  años, no  lo  sé. Y  creo  que  adivinarlo  sería  como  caer  en  aquella  premisa  de  la  suerte. El  Benfica  es  más  que  un  juego  de  azar. Es  Eusebio, es  Coluna, es  Magnusson, es  Rui  Costa. El  fútbol  es  un  juego  y  los  espacios  inentendibles  deben  ser  cosa  de  eruditos  y  no  periodistas. 

miércoles, 15 de mayo de 2013

Que gusto por ti Benfica



Aun  no  lo  consigues  pero  nada  me  da  más  gusto que  verte  entre  los  grandes. Suelo  no  creer  en  maleficios, ni  mucho  menos  en  conjuros. El  Benfica  llega  a  una  final  europea  después  de  mucho  tiempo  y  espera  por fin  terminar  con  la  mufa  que  en  su  día  el  gran  Bela  Guttman  les  arrojó.

“Nunca, ni en  cien  años, el  Benfica  volverá  a  ganar  un  título  en  Europa”.

Bela Guttman.

Suena  más a  egocentrismo  que  a  cordura. A  resentimiento  que  a  realidad. Lo  cierto  es  que  todo se  ha  cumplido  a  la  luz  de  la  palabra  del  técnico  húngaro. El  Benfica  desde  los  años  60  ya  no  ha  vuelto  a  ganar  un  trofeo  continental  y  todo  esto  no  hace  más  que  aumentar  un  trauma  que  los  portugueses  ostentan  hasta  la  actualidad.



El  Chelsea  es  uno  de  los  nuevos  gigantes  y  las  “Águilas”  luchan  contra  sus  miedos. La  irregularidad  contra  la  temporada  soñada. Las  maldiciones  no  existen, al  menos  para  mí, hay  realidades  y  culpables. Bela  Guttman  descansa  en  paz  y  el  Benfica  reposa  en  sus  temores.