Lo que le dejó a Guardiola la eliminación de la Champions

Es mucho lo que se ha dicho y todo ha sido en contra de él. Pep Guardiola vive uno de sus momentos más difíciles tras quedar el Manchester City eliminado de la Champions League. Lo peor es que hasta desde Barcelona han disfrutado con la caída del estratega español.

Un galés que no es Bale, pero que también tiene mucho que decir

La selección galesa tiene un referente y ese es Gareth Bale, sin embargo, hay otros pilares donde descansa el éxito de un equipo que dejó una grata impresión en la Euro 2016. Ashley Williams es el capitán y una de las columnas de un combinado que aspira a llegar a un Mundial después de 60 años.

Kasper Dolgberg se le está escapando al Barcelona

El delantero Kasper Dolgberg tiene varias propuestas y puesto que el Barcelona no se decide a ficharle su destino puede estar lejos del balompié español. El Ajax, dueño de la ficha del internacional danés, le ha avisado al Barca cuál es la situación actual del ex jugador del Silkeborg.

Los grandes fracasos de la liga china

Tanto dinero invertido también generará en algún momento tanto dinero perdido. La liga china vive unos altibajos que hacen pensar el por qué se paga demasiado a jugadores que no han rendido como se esperaba.

Branislav Ivanovic y su renacer en el Zenit

Verle sin la camiseta del Chelsea parecía una utopía, sin embargo, tras varios meses sin ver la titularidad absoluta el serbio Branislav Ivanovic decidió marcharse al Zenit de San Petersburgo, y de esta forma buscar un nuevo reto en el ocaso de su vida futbolística.

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lunes, 4 de marzo de 2019

Tantos años han pasado Hristo Stoichkov



Era un viejo recorte de periódico con su imagen celebrando un gol con la camiseta del FC Barcelona. Era Hristo Stoichkov y el recorte era una joya para un tiempo donde no había Internet ni señal de cable. Eran tiempos donde el Barca le tomaba la posta al Real Madrid y cuando la situación económica en el Perú señalaba que se vivían momentos complicados. Hristo no era solo un jugador, era un símbolo de una estirpe de futbolistas que gozan y batallan hasta el final.


La quinta del Buitre dominaba el escenario nacional y lo remarcamos porque a nivel europeo ese equipo liderado por Butragueño y Hugo Sánchez coincidió en el tiempo con el poderoso Milan de Arrigo Sacchi que le dio una lección de fútbol en 1989. Yo no sabía mucho de fútbol y esa es una constante hasta ahora, pero empezaba a ver rodar el balón a través del canal 4 donde Raúl Maravi y Luis Puiggrós se esforzaban en enseñarnos algo de ese fútbol español que era una total incógnita para nosotros.


El recorte de periódico fue solo una referencia puesto que todavía no entendía la magnitud del jugador búlgaro. Con su castellano acartonado y su aparente contextura gruesa el zurdo de mal carácter se adaptó con mucha facilidad al balompié español haciendo goles de ensueño, dando pisotones a un arbitro, y regresando a los campos con un sello que lo acompañaría hasta el final de sus carrera, 100% culé. 


Posteriormente llegó la primera Copa de Europa ante la Sampdoria. Ya era un ídolo sin duda. No pudo hacer nada ante el Sao Paulo de Tele Santana en la final Intercontinental, pero se dio el lujo de llevar a su selección a las semifinales del Mundial 94. Caída ante el Milan en Atenas en otra final europea, quizá la más dolorosa de su carrera, y salida del cuadro catalán rumbo al Parma italiano. Stoichkov, todavía vigente, pudo dar sus últimas jornadas mágicas en el Barca logrando una Recopa, pero ya no era su tiempo y un genial Ronaldo empezaba a ser portada de todos los medios. Hristo Stoichkov se retiró de la escena dejando un gran recuerdo que hasta ahora nos alcanza. Fue uno de los mejores y gracias a ese viejo recorte de periódico pude saber quien era ese búlgaro que de a pocos fue dominando Europa y el corazón de los aficionados catalanes.

sábado, 17 de febrero de 2018

La Champions league o la Copa de Europa





Prefiero la antigua 'orejona'. Y no es que sea un anticuado, aunque lo soy, pero la realidad es que la competitividad en el fútbol europeo ha ido decayendo con el paso del tiempo. Hoy quiero recordar aquellos equipos y jugadores que convirtieron a la famosa Copa de Europa en la rentable Champions League. Eran tiempos de lodo y donde no había comunidad europea.



Que puedo decir o cómo empezar. La antiquísima Copa de Europa empezó a tener entre sus primeros campeones a los legendarios madrileños. Así es, el Real Madrid sembró sus éxitos actuales en los triunfos de Alfredo Di stefano, Ferenc Puskas, y Paco Gento. Algunos tal vez no los recuerden y es lógico porque son de la época del Plastation 5 o todos los números que quieran. Bueno, 5 títulos merengues, para dar paso al Milan, al Inter de Helenio Herrera, al Benfica de Eusebio, y al Manchester United de Bobby Charlton y George Best. Ya que mencionamos a conjuntos legendarios como no recordar al Feyenoord del sueco Ove Kindvall. Tremenda final la que disputó ante el Celtic que venía a defender su título conseguido en 1969. 



Ya volviendo a nuestros tiempos puedo decir que gocé con el triunfo del Marsella en 1993, y como no llegar a las lagrimas con la final de 1999 cuando el noruego Ole Gunnar Solsjkaer le dio al Manchester United su segundo título continental en los minutos de descuento. Estas eran épocas ya de la Champions League. Pero retrocedamos unos años y recordemos al Estrella Roja de Robert Prosinecki o al Steaua Bucarest de Marius Lacatus. Y que decir del PSV Eindhoven de Ronald Koeman. Tiempos donde la 'quinta' del buitre no pudo levantar la 'orejona' y cuando el Barcelona daba todo por ser campeón de Europa. Lo logró en 1992 con un tiro libre de Koeman y con Hristo Stoichkov en la ofensiva.


Fue un repaso rápido porque el tiempo apremia y mientras debato la diferencia entre ser eficaz y eficiente culmino esta reseña diciendo que el Madrid le ganó al PSG y que el Manchester City deja afuera en un solo partido al Basilea. La Champions League no es igual a la Copa de Europa porque el dinero y la comunidad europea terminaron por destruir la poca competitividad con la que convivíamos en antaño.

viernes, 1 de abril de 2016

Cuando la muerte vive por un grande



La muerte tiene algo de grandiosa, que te da el protagonismo que quizá nunca tuviste. Hace más de una semana que se ha marchado Johan Cruyff, ese poeta del fútbol que con cigarrillo en mano desafiaba al mundo, y con sus incursiones incontrolables retaba la lógica.

Algunos lo asemejaban a los eximios personajes de cien años de soledad y otros simplemente guardan un minuto de silencio antes de cada partido. No hablemos de enfermedades ni de recuerdos, porque cuando la memoria acumula imágenes es porque desconoce de pasados y de tiempos antiguos.


La muerte no le otorga protagonismo al viejo tulipán. Qué más puede pedir el mejor jugador holandés de todos los tiempos si la vida le dio fama y reconocimiento. Acaso un minuto de silencio es suficiente para honrarlo. Se necesitarían miles de minutos y creo que la vida misma no alcanzaría. Porque así como Garrincha murió en el abandono y como el “zorro” Sep Herberger dejó este mundo mirando fútbol, estoy seguro que el buen Johan ha expirado soñando con un nuevo amanecer del Ajax y con una prolongación exitosa del Barcelona. Y es que Cruyff fue superior a muchos, y no es que quiero que les duela, es que quiero que lo acepten. Como no aceptar que aquella Europa de los setenta, tan anticuada como fue, tenía tanta justicia que permitía que chicos y grandes jugaran de pie y no uno encima del otro.


Las metáforas se las dejo a los que conocen y las palabras exactas para los que saben emplearlas. Porque la muerte acechaba y él lo sabía, y aunque seguía mirando al frente también se daba cuenta que las cuentas estaban por cobrarse. Tal vez la Copa del Mundo no era para él y a lo mejor la Copa de Europa fue su eterna enamorada. Solo Cruyff lo sabía y no se lo dijo a nadie, y no tenía porque, puesto que los secretos mejores guardados son lo que hacen de los humanos unos genios.


Despedidas incansables y un sin número de mensajes de pésame. De qué sirve informar sobre su muerte y de que sirve hablar de sus logros. Cuando mueres todos somos buenos, pero la vida es tan justa con Johan que no necesitó de la muerte para ser importante, todo lo contrario, su deceso fue un magnifico motivo para hablar de la muerte.

viernes, 17 de febrero de 2012

Hristo Stoichkov: “Un brillante gruñón”



El don se desarrolla mejor con un poco de carácter. Me parece verlo todavía, es como si el tiempo no ha transcurrido y simplemente se ha tomado unas vacaciones para regresar irascible y confiado en resolverlo todo de la manera más inteligente.

Opacado por Michael Laudrup y hasta por Romario, el búlgaro de la zurda delicada y amenazante hizo de las noches barcelonistas lo que su genio demandaba y su voluntad requería. El disparo fuerte, preciso y letal confundiese con la sutil vaselina y con el furioso grito de celebración, todo un motivo más que importante para que la gradería culé fuera presa de la algarabía y del bullicio.


Empezó a retumbar con la mítica pero desconocida camiseta del CSKA Sofía donde ya su personalidad era del gusto y disgusto de muchos. Los goles llegaron en grandes cantidades y los títulos, nada más y nada menos que 7 en 6 temporadas desde ese lejano 1984 en que se instaló en la capital búlgara. Mientras tanto en España el dominio de la quinta del Buitre era incontenible, claro está que el Barca poseía grandísimos jugadores como Beguiristain, Zubizarreta, Guardiola y Amor; pero carecía de ese temple, esa personalidad y esas ganas rebeldes para derrocar al soberano.




Los 81 goles en 119 partidos fueron suficientes para convencer a Johan Cruyff de hacerse con los servicios del anarquista Stoichkov por tan solo 4,5 millones de dólares, una nimiedad ante los números que se manejan en la actualidad. Ni 5 millones le costó al Barcelona romper con el maleficio madridista y enlazar dos Supercopas de Europa, una Copa del Rey, cinco ligas (4 consecutivas), una Recopa , tres Supercopas de España y la tan ansiada Champions League (la primera de los azulgranas). Hoy que tanto se idolatra a Messi solemos inutilizar la memoria y vociferamos sin fundamento.

No conforme con estos logros “La Daga”,como era conocido en su país, irrumpió en el Mundial de Estados Unidos 94, no sin antes eliminar a la mismísima Francia en el propio París, para soldar su categoría de gran jugador en tierras del tío Sam llegando a las semifinales de la competición y liderando esa sinfonía conformada por otros ilustres como Krasimir Balakov, Yordan Letchkov, Emil Kostadinov y el soñoliento Trifon Ivanov.


"Si tuviera que comenzar de nuevo no cambiaría nada. Sería idéntico con el mismo carácter de hoy. Defensor de todo y para todos." Hristo Stoichkov

Si tuviéramos que cambiar algo no cambiaríamos nada. Los que te vimos sabemos de lo que hablamos y los que no tuvieron la posibilidad seguirán con los ídolos de plástico. Cada uno con su verdad, cada uno con su mentira.