Es mucho lo que se ha dicho y todo ha sido en contra de él. Pep Guardiola vive uno de sus momentos más difíciles tras quedar el Manchester City eliminado de la Champions League. Lo peor es que hasta desde Barcelona han disfrutado con la caída del estratega español.
La selección galesa tiene un referente y ese es Gareth Bale, sin embargo, hay otros pilares donde descansa el éxito de un equipo que dejó una grata impresión en la Euro 2016. Ashley Williams es el capitán y una de las columnas de un combinado que aspira a llegar a un Mundial después de 60 años.
El delantero Kasper Dolgberg tiene varias propuestas y puesto que el Barcelona no se decide a ficharle su destino puede estar lejos del balompié español. El Ajax, dueño de la ficha del internacional danés, le ha avisado al Barca cuál es la situación actual del ex jugador del Silkeborg.
Tanto dinero invertido también generará en algún momento tanto dinero perdido. La liga china vive unos altibajos que hacen pensar el por qué se paga demasiado a jugadores que no han rendido como se esperaba.
Verle sin la camiseta del Chelsea parecía una utopía, sin embargo, tras varios meses sin ver la titularidad absoluta el serbio Branislav Ivanovic decidió marcharse al Zenit de San Petersburgo, y de esta forma buscar un nuevo reto en el ocaso de su vida futbolística.
Se daba por
descontada su presencia a pesar de sus 35 años, y es que Robbie Keane es el
máximo goleador histórico de su selección irlandesa y tal parece que esta es
una muy buena razón para convocarlo para la Eurocopa.
Mundialista y
experimentado. Tottenham Hotspur, Inter de Milan, Leeds United, y Liverpool. Grandes
equipos por donde Robbie Keane ha
transitado y que le han permitido reunir unos conocimientos exclusivos que lo
convierten en un referente del combinado irlandés. Lamentablemente, una lesión
le está impidiendo llegar de la mejor forma a la Eurocopa. Ello se compensa con
la presencia de un equipo sólido y que juega de memoria. Pero Keane no es el
más longevo del equipo. Este galardón se lo lleva Shay Given (Stoke City), que
no necesariamente será titular en el torneo continental puesto que el arco le
pertenece a Darren Randolph (West Ham). John O’Shea lidera la zaga central y se
apoya en la velocidad de Richard Keogh y del gran momento que vive Seamus
Coleman. Por tradición Irlanda es una selección que muestra siempre solidez en
su última línea. Otro hombre importante de la zaga es sin duda Ciaran Clark, un
jugador que ha ganado muchísima experiencia jugando para el Aston Villa.
El mediocampo verde
es de un gran despliegue y muy áspero. Glen Whelan y Jonathan Walters juegan
juntos desde hace tiempo, mientras que James McCarthy aporta la velocidad y
practicidad necesaria cuando se trata de pasar de defensa a ataque. Aiden McGeady
es otro de los pilares del equipo. Sobrio y con varios kilómetros de recorrido
internacional. El “escoces” ha paseado su calidad por el Celtic, Spartak Moscu,
y el Everton.
En la delantera, como
ya lo habíamos mencionado destaca la figura de Robbie Keane, sin embargo, el
atacante de los Ángeles Galaxy, es uno de los preferidos de Martín O’Neill.
“Tenemos muchas
esperanzas en Robbie y debería estar listo. Si no está para el primer partido
estará para los siguientes. No es sencillo elegir el equipo porque siempre
alguien va a estar decepcionado. En el momento que tienes más de 23 jugadores
sabes que alguien se va a quedar fuera”.
Dentro de los que han
quedado fuera y que era bien considerado por O’Neill está Harry Arter (Bournemouth), un volante cuya
lesión a los cuádriceps terminó por alejarlo de la Euro. Diferente suerte ha
corrido Shane Long. El jugador del Southampton es uno de los indiscutibles en
el ataque esmeralda. Fuerte, decidido, y que nunca reúsa al contacto físico. Otro
gran ausente es el artillero del Colorado Rapids Kevin Doyle. Un goleador que
define todo balón que llega a sus dominios.
Irlanda es un
conjunto típicamente británico, directo, rápido, y muy duro en los balones
divididos. Martín O’Neill está confiado de las bondades de sus dirigidos, pero
también es consciente que la pausa aparentemente está ausente, y que la
creatividad puede ser necesaria en un momento apremiante dentro de un partido. Esto
último es una cuenta pendiente para un equipo táctico y que todavía no ha dado
el salto a las grandes ligas.
Los jugadores que defenderán
a Irlanda en la Eurocopa son los siguientes:
Arqueros: Shay Given (Stoke City), Darren Randolph (West Ham), Keiren
Westwood (Sheffield Wednesday).
Defensas: Seamus Coleman (Everton), Cyrus Christie y Richard Keogh
(derby County), Ciaran Clark (Aston Villa), John O’Shea (Sunderland), Shane
Duffy (Blackburn Rovers), Stephen Ward (Burnley), Robbie Brady (Norwich City).
Centrocampistas: Aiden McGeady (Sheffield Wednesday), James McClean
(West Brom), James McCarthy (Everton), Glen Whelan y Jonathan Walters (Stoke
City), Jeff Hendrick (Derby County), David Meyler (Hull City), Stephen Quinn
(Reading), Wes Hoolahan (Norwich City).
Delanteros: Robbie Keane (LA Galaxy), Shane Long (Southampton), Daryl
Murphy (Ipswich Town).
Es
como imaginar que lo irreal es real. Allí estoy con un sin número de sueños y
con la esperanza de hallar, al final del túnel, como dirían los cuentistas, ese
polen necesario que todo ser humano anhela. Se le escapó de las manos a los
alemanes, Irlanda gana y espera por fin sacarse la revancha de esa odiosa mano
de Henry. Y por supuesto de los millones que después consumaron la misma.
La
noticia llegó para beneplácito de muchos. No es que se tenga algo contra el
campeón del mundo, pero es agradable saber que al fin el destino empieza a
hacerle justicia a la República de Irlanda. Un gol del Shane Long dejó a los
verdes con la opción de definir el pasaje a la próxima Eurocopa en la última
fecha frente a la Polonia de Lewandowski. Pero no todo fue tan simple como
esto, acaso podemos negar el orden expresado por los locales al momento de
defender un ataque desenfrenado de los teutones, porque hay que ser claros, si
hubo un dominador estos fueron los dirigidos por Joachin Low. Pero era cuestión
de esperar y contar con la buena fortuna en algunas ocasiones, ya que los
visitantes tuvieron sus oportunidades, pero no las supieron definir dándole
aire a los locales que en el minuto 70
aprovecharon una corrida de Long y el delantero del Southampton luego de eludir
a dos rivales batió con un remate cruzado a Neuer y sentenció el partido.
Injusto, tal vez, pero un control improductivo no conduce a nada y puede dejar
en la cuneta al más experimentado en estas lides.
Ala,
como dirían por allí, porque el fútbol no tiene nada de divino y sí mucho de
humano. Porque un tal Martín O’Neill pensó que todavía existían opciones y
tenía razón puesto que cuando hay efectivos aún se puede soñar. Y no solamente
es Long, también está el veterano Shake Given, y el ya mítico John O´shea y el
incansable James McCarthy y el punzante Daryl Murphy y tantos otros que aún
mantienen vivo a este seleccionado.
La
justicia tarda, pero llega. Que trillado he sonado, sin embargo, entre
vergüenzas y alegrías puedo decir que el duende alcanzó su olla de oro,
recorrió un camino duro y cruzó el mar de los noventa minutos, pero finalmente,
logró eso que tantos quieren y pocos consiguen, seguir vivos y continuar con la
fe intacta. Gracias a Dios.
No es raro aunque sí muy
curioso. Todos sus jugadores militando en clubes ingleses y su pareja ofensiva
rompiendo la jettatura en la MLS. Están a pocos puntos de la clasificación y se
juegan la vida contra el campeón del Mundo. Irlanda sabe que se aleja de las
grandes citas y otro revés sería la guillotina para Martin O’Neill y sus
dirigidos.
A cuatro puntos del líder y
a solo dos del segundo lugar. La República de Irlanda apuesta al todo o nada y
su principal garantía serán la trayectoria de sus jugadores en el fútbol inglés
y la manera como el ducho Martín O’Neill le plantee cara a los actuales
campeones mundiales. Inverosímil, pero cierto. Allí está el sobreviviente Shay
Given (Stoke City) y por detrás están Rob Elliot del Newcastle, Darren Randolph
del West Ham y Keiren Westwood del Sheffield Wednesday. Y solo estamos
abordando recién a los arqueros. Todo sirve a estas alturas y va a pesar mucho
las experiencias recogidas en la Premier League. Acaso alguien puede dudar de
la calidad del veterano John O’shea (Sunderland), un jugador que paso casi toda
su carrera en el Manchester United bajo las ordenes de Sir Alex Ferguson. Y que
me dicen del rubio Paul McShane del Reading, rudo defensor que también ha
defendido al West Bromwich, Sunderland y Hull City. Nadie puede refutar los
conocimientos que Séamus Coleman ha
adquirido en el Everton, ni los progresos que Ciaran Clark ha realizado en el
Aston Villa.
Pero esto solo es en
referencia a la zona defensiva, porque pienso que en el mediocampo se pueden
ver los mayores talentos del equipo. Allí aparece el genial trio del Everton,
nos referimos a James McCarthy, Darron Gibson, y Aiden McGeady, este último
también de largo recorrido tras pasar por el Celtic de Glasgow y el Spartak de
Moscú. A ellos se suman el incansable Glen Whelan del Stoke City, Joey O’Brien
del West Ham, y finalmente, Stephen Quinn del Reading.
Para golear la confianza
recae sobre los experimentados Robbie Keane (Los Ángeles Galaxy) y Kevin Doyle
(Colorado Rapids), pero también hay que decir que Shane Long (Southampton) goza
de minutos y Jon Walters del Stoke City es un revulsivo que aporta muchísimo
cuando se le da la oportunidad.
Alemania y Polonia reinan,
sin embargo, no están lejos. Martín O’Neill lo sabe es por eso que el recibir a
los teutones la próxima fecha sería la gran oportunidad de dar el batacazo y
meterse a una lucha directa, esperando claro está del resultado en Escocia
entre el local contra la selección de Lewandowski y compañía. El éxito todavía
está latente y mucho tendrá que ver la experiencia de los jugadores que
afrontaran una instancia tan decisiva como esta.