Es el actual campeón del mundo y eso nadie lo pone en tela de juicio. Todos pensaran que la historia comenzó con la cantera francesa y es cierto porque nadie produce jugadores como Michel Platini y Zinedine Zidane por casualidad, pero el punto de inflexión para que Francia diera ese último paso para reinar fue la circulación de jugadores comunitarios en un ya lejano 1996 y que propició que los galos empezaran a fichar por los equipos más poderosos del viejo continente, algo que todavía perdura hasta la actualidad.
Laurent Blanc fue adquirido por el Barcelona, Corentin Martins por el Deportivo la Coruña, y Pierre Laigle por la Sampdoria. Es decir, fue una fuga masiva de jugadores franceses a las principales ligas europeas a menos de dos años del inicio del Mundial. Todo esto sirvió para que Francia empiece a cuajar mejor a su selección. El técnico Aime Jacquet pudo ver que ya no era necesario convocar a los ilustres Eric Cantona (Manchester United) y David Ginola (Tottenham Hotspur), puesto que la lista de legionarios era amplia y muchos de ellos se adaptaron muy bien a sus nuevas ligas.
Así pues Francia hizo su Mundial en 1998 y lo ganó, pasando por encima al Brasil de Ronaldo y dejando claro que un equipo se inicia desde una buena defensa. Después vinieron más éxitos y la debacle, pero lo que ya no se dejó de hacer es de fichar jugadores franceses. Esta nueva camada de cracks que llevaron la segunda Copa del Mundo a París también ha terminado su formación en el exterior y curiosamente tanto el equipo del 98 como el del 2018 no contaba con un goleador envidiable puesto que para nadie es un secreto que Dugarry y Giroud trabajaban para el equipo y no con el afán de ser simplemente el realizador del conjunto.
"Me irrita, aunque es ley de vida, que nos quiten a nuestros mejores jugadores. Me preocupa que se resienta el campeonato y pierda la espectacularidad de los últimos años".
Michel Platini tenía razón ya que después de la ley de Bosman ningún club frances ha llegado a ganar un torneo europeo. Es el precio de contar con una excelente cantera y de ser todavía, y al parecer por mucho tiempo, el yacimiento de los grandes del fútbol europeo.

