Gigante en estatura y
en nivel. Retrocedemos unas décadas y nos instalamos en los setenta para evocar
y ensalzar al gran arquero Ronnie Hellstrom, sueco de nacimiento y considerado
como uno de los mejores de todos los tiempos en su puesto.
Nacido en Malmoe,
pero esperen, ya parezco uno de aquellos que hacen notas informativas. Cambiemos
el tono de las líneas. Yo, así como muchos, tenemos en la retina a Thomas
Ravelli como el símbolo del fútbol sueco, pero hubo más atrás un jugador que
llenaba las portadas y este era Ronnie Hellström. De excelentes reflejos y de
gran colocación. Hijo aventajado del Hammarby, equipo en la actualidad
desconocido pero que en ese momento era un animador de la liga sueca. Después se
atrevió a fichar por el Kaiserslautern y trató de hacer frente a los monarcas de
aquel momento, el Bayern Munich y el Borussia Moenchengladbach, pero no pudo
subir en la tabla hasta que llegó un técnico que le dio otro rostro al equipo. Karl
Heinz Feldkamp enderezo el rumbo y se apoyó en Ronnie para apuntalar la defensa
en compañía del tractor Hans Peter Briegel, y dejando a otro sueco, Benny Wendt
encargándose de anotar los goles. Derrota en la final de copa 1981 frente al
Eintracht Frankfurt y caída ante el Standard Lieja en la Copa Uefa fueron
reveses que no hicieron justicia al trabajo realizado por Feldkamp. Después debemos
centrarnos en 1984, año de terrorismo en el Perú y de la consagración francesa
en la Eurocopa. Tiempos de Platini y de Bochini liderando por enésima vez al
Independiente. Hellström decide abandonar Alemania y de paso el fútbol. Habían sido
10 años y 266 partidos en el arco del Kaiserslautern. Más tarde regresó a la
actividad, pero fue solamente un amago puesto que no vale la pena mencionarlo.
Con la divisa
nacional disputó 77 partidos que le permitieron jugar los mundiales del 70, 74
y 78. Monologo en el arco sueco hasta que en 1980 tomó la determinación de
ceder su lugar en la selección tras jugar un partido contra Escocia, que
lamentablemente fue derrota por la mínima diferencia. Eran las clasificatorias
al Mundial 82. La edad hacia lo suyo y no había nada que reclamar.
Nacido en Malmoe y con
su inconfundible look Beatle. Hellström hizo historia y no le tuvo que deber nada
a nadie. Fue humilde y desde su posición creció paulatinamente. Fue un
cancerbero sueco y triunfó en el balompié alemán. Hay algunos que hablan de
Dino Zoff y de Ubaldo Matildo Fillol, esperen, no se apresuren o se equivoquen,
hubo una vez alguien que logró lo que muchos no consiguen y que todos los niños
sueñan. Hellström no necesito ganar una Copa del Mundo, pero sin tener que
hacerlo alcanzó la admiración general.

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