martes, 15 de septiembre de 2015

Estrellas terrenales



Más terrenales que nunca y sin rumbo definido. Así está la selección de Serbia, aquella que triunfó en el último Mundial Sub 20 y que hoy se debate entre seguir confiando en los “viejos” legionarios o darles chances a los ganadores del torneo neozelandés.

Acaso se podría dejar fuera de una convocatoria a Branislav Ivanovic o a Nemanja Matic. Como imaginar no contar con Aleksandar Mitrovic (Newcastle) o con el desequilibrante Zoran Tosic (CSKA Moscú). Todos son nombres ilustres, sin embargo, su rendimiento no ha sido el esperado cuando se han dado los compromisos oficiales. Entonces, tal vez es hora de darles la oportunidad a jugadores como Milos Veljkovic, jugador del Tottenham Hotspur que ha sido cedido para esta temporada al Charlton Athletic. Y que me dicen de Danilo Pantic, el prometedor centrocampista del Vitesse. Bueno, las cosas están claras, Dick Advocaat no pudo torcer el descalabro y tuvo que ceder su puesto a Radovan Curcic que de inmediato se encontró con una selección Sub 20 campeona del mundo y con la mayor en la cuneta de las clasificatorias a la Euro 2016 con un solo punto a cuestas. Un desastre para un conjunto que goza de muchas individualidades, pero que ha sufrido demasiado debido al constante cambio de seleccionadores. Es decir, la confusión pasa por decidir si se dará prioridad a los consagrados en las principales ligas europeas o el futuro se tendrá que apresurar con los actuales campeones continentales y del mundo.


Lo malo es que no es posible desligarse completamente de jugadores de la talla de Matija Nastasic (Schalke 04), Nenad Tomovic (Fiorentina), Dusan Basta (Lazio), Filip Duricic (Benfica), Aleksandar Ignjovski (Eintracht Frankfurt), Filip Kostic (Stuttgart), y Radoslav Petrovic (Dinamo Kiev), y solamente contamos a los que recientemente han sido convocados a la nacional, obviando a los veteranos como Nemanja Vidic quien vive su última etapa de futbolista en el Inter de Milan.


Cuál será entonces la solución, porque los resultados no acompañan y la cantera sigue produciendo. Extraño caso, quizá los serbios se ven envueltos en la anarquía que en su momento afectó a la magnífica selección escocesa de finales e inicios de los ochentas. No lo sé, lo cierto es que el mañana es incierto y las cosas no han salido como se esperaba. Los serbios están en el fondo, pueden presumir tal vez, pero siguen muy abajo. De qué vale tener tanto valor en el bolsillo si cuando hay que usarlo este no sirve ni para un trueque. Es una lástima, aunque la esperanza es lo último que se pierde. A esperar novedades y nuevos vientos.

0 comentarios :

Publicar un comentario