martes, 21 de junio de 2016

Islandia y el sabor agridulce de la Eurocopa



Pese a ser su debut en una Eurocopa, la selección islandesa se ha planteado metas muy elevadas, y debido a su primer resultado todo hacía pensar que esto se podía lograr de manera inmediata.

Los dirigidos por Lars Lagerback habían empatado con la Portugal de Cristiano Ronaldo, lo cual no era poco, y cuando ya parecía que tenían el triunfo sobre los húngaros, un desafortunado autogol de Birkir Saevarsson (Hammarby) terminó por interrumpir el sueño de la clasificación de forma momentánea.

“Estábamos felices con el punto contra Portugal, pero hoy estamos decepcionados. El vestuario estaba en silencio después del partido”

De esta forma resume el sentir de los islandeses el seleccionador adjunto Helmir Hallgrímsson, sin embargo, también deja en claro que Hungría es un rival difícil y aquellos que los subestimen lo van a pagar.


Bueno, eso es cierto, pero tampoco podemos negar que después del gol de penal de Gylfi Sigurdsson (Swansea) el combinado islandés solo se dedicó a esperar los embates de los húngaros, a tal punto que el 4 – 4 – 2 por momentos se convertía en dos líneas compuestas de 6 y 4 jugadores. La labor de los atacantes Kolbeinn Sigthorsson (Nantes) y Jon Dadi Bodvarsson (Kaiserslautern) fue más defensiva en la segunda parte. El capitán Aron Gunnarsson (Cardiff City) y Sigurdsson se dividían el mediocampo, mientras que por la izquierda Birkir Bjarnason (Basel) trataba de llevar de la mano el contraataque islandés. El ex jugador de la Sampdoria es un mediocampista muy rápido, vertical, y con carácter. Asimismo, debemos mencionar también su versatilidad puesto que en el segundo tiempo con el ingreso de Emil Hallfredsson (Udinese) paso a ubicarse sobre la banda derecha.


Islandia es un equipo muy táctico, impecable en el juego aéreo, pero que en la última jugada del partido, y quizá la única, los magyares trataron el balón a ras del piso generando la jugada que derivo en el autogol de Saevarsson. Es decir, el combinado azul no tiene jugadores con un talento especial, su estilo es muy escandinavo y su orden le da esa solidez que todo seleccionado anhela.

“Estuvimos a pocos minutos de conseguir la victoria, no estuvimos finos para matar el partido. Ganábamos muchos rechaces, pero debimos mantener la calma y jugar más al fútbol. Queríamos los tres puntos y hemos estado muy cerca”.


Así se expresa Kolbeinn Sigthorsson y creo que es la imagen que todos nos llevamos del combinado islandés. Equipo ordenado y fuerte, con gran dominio del juego aéreo, pero con dificultades para mantener la posesión del esférico. Lars Lagerback sabe que la clasificación depende de ganarle a los austriacos y de trasladar al triunfo esa buena imagen que el equipo nórdico ha expresado en los últimos tiempos.

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