Lo que le dejó a Guardiola la eliminación de la Champions

Es mucho lo que se ha dicho y todo ha sido en contra de él. Pep Guardiola vive uno de sus momentos más difíciles tras quedar el Manchester City eliminado de la Champions League. Lo peor es que hasta desde Barcelona han disfrutado con la caída del estratega español.

Un galés que no es Bale, pero que también tiene mucho que decir

La selección galesa tiene un referente y ese es Gareth Bale, sin embargo, hay otros pilares donde descansa el éxito de un equipo que dejó una grata impresión en la Euro 2016. Ashley Williams es el capitán y una de las columnas de un combinado que aspira a llegar a un Mundial después de 60 años.

Kasper Dolgberg se le está escapando al Barcelona

El delantero Kasper Dolgberg tiene varias propuestas y puesto que el Barcelona no se decide a ficharle su destino puede estar lejos del balompié español. El Ajax, dueño de la ficha del internacional danés, le ha avisado al Barca cuál es la situación actual del ex jugador del Silkeborg.

Los grandes fracasos de la liga china

Tanto dinero invertido también generará en algún momento tanto dinero perdido. La liga china vive unos altibajos que hacen pensar el por qué se paga demasiado a jugadores que no han rendido como se esperaba.

Branislav Ivanovic y su renacer en el Zenit

Verle sin la camiseta del Chelsea parecía una utopía, sin embargo, tras varios meses sin ver la titularidad absoluta el serbio Branislav Ivanovic decidió marcharse al Zenit de San Petersburgo, y de esta forma buscar un nuevo reto en el ocaso de su vida futbolística.

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lunes, 4 de agosto de 2014

A cuchillazos en Buenos Aires



El  fútbol  ya  no  se  juega  como  antes. Ya  no  hay  ese  frenético  deporte  de  contacto, ya  no  hay  más  lodo  en  la  indumentaria  y  las  champas  de  césped  ya  no  vuelan  por  los  aires. Uruguay  y  Chile  disputaron  en  1987  una  final  continental. Un  partido  que  fue  más  que  una  lucha. Un  partido  donde  la  guadaña  se  presentó  en  todo  su  esplendor  y  se  convirtió  en  el  examen  obligatorio  para  ser  considerado  un  campeón.

Ahora  el  juego  es  a  guante  blanco. Como  que  los  mandamases  han  deseado  cambiar  el  arquetipo  original  y  plantear  un  libreto  más  elitista. Comer  con  cinco  tenedores  no  es  lo  mismo  que  buscar  desesperadamente  el  alimento. Bueno, Uruguay  se  mostraba  con  una  férrea  defensa  y  con  un  cuarteto  ofensivo  que  combinaba  velocidad  y  desequilibrio.

Que  extraño  es  ver  que  un  conjunto  se  compone  en  general  de  jugadores  locales. Pues  así  era  la  celeste  en  ese  momento. Actual  monarca  y  que  se  aseguraba  con  3  jugadores  de  Peñarol  en  la  defensa. El  barbado  Eduardo  Pereira  bajo  los  maderos, el  aguerrido  Alfonso  Domínguez  sobre  la  derecha  y  Obdulio  Trasante  como  segundo  central. Completaban  la  zaga  el  rápido  José  Pintos  Saldaña  (Nacional)  y  el  peculiar  Nelson  Gutiérrez  (River  Plate. Arg).

Las  patadas  iban  y  venían, porque  antes  para  ser crack  tenías  que  sortear  muchos  escollos  y  no  ver  simplemente  que  los  demás  aprecien  tu  talento. Francescoli  hacia  lo  que  quería, pero  de  inmediato  una  pierna  cortaba  su  cabalgada. Bengoechea  (Wanderers) trataba  de  apurar, sin  embargo, allí  estaba  la  maraña  chilena  para  desesperar  al  actual  seleccionador  peruano. José  Perdomo (Peñarol) era  un  verdugo  que  te  perseguía  por  todo  el  medio, mientras  el  gigante  Gustavo  Matosas (Peñarol) demostraba, cuando  podía, que  su  remate  desde  fuera  del  área  era  temible. Dos legionarios  para  conformar  la  ofensiva. El  héroe  riverplatense  Antonio  Alzamendi  moviéndose  por  fuera  y  el  zaragocista  Rubén  Sosa  desgastándose  con  diagonales.

El  gol  fue  un  rebote  tomado  por  Bengoechea, donde  quedo  corroborado una  vez  más que  Roberto  Rojas  no  contenía  en  primera  instancia. Después  todo  continuó  igual. Lucha tras  lucha, golpe  tras  golpe. Letelier  era  el  único  que  asustaba  y  Romualdo  Arppi  Filho intentaba  mediar  una  batalla  que  no  tenía  tregua.



Ya  no  hay  más  que  contar. Solamente  ver  que  el  fútbol  ya  no  es  fútbol. Olvidados  esos  tiempos  sin  canilleras, pero  con  el  carácter  suficiente  para  no  darse  por  vencido. No habían  celebraciones  fastuosas, aunque    la  seguridad  que  no  te  regalaron  nada. Porque  el  fútbol  es  sinónimo  de  un  esfuerzo  constante  y  no  una  pasarela  donde  deben  desfilar  los  últimos  iconos  de  la  moda. Uruguay  y  Chile  protagonizaron  hace  mucho  una  final, una  verdadera final  donde  debías  dejar  la  vida. Así  lo  sabían  ellos  y  eso  fue  lo  que  hicieron. 

miércoles, 19 de marzo de 2014

El millonario que le debe al uruguayo



Cuenta  la  historia  que  en  las  lejanas  tierras  asiáticas, cuando  el  cable  no  existía  y  el  Facebook  ni  se  pensaba, apareció  un  uruguayo  para  darle  la  contra  a  un  inesperado  campeón  europeo  y  ubicar  en  lo  más  alto  a  un  millonario  recientemente  coronado.

Antonio  Alzamendi  soñaba  con  ser  como  Luis  Cubilla  o  Artime, pero  el  tricolor  no  se  amista  con  cualquiera  y  el  buen  Antoñito, pese  a  sus  deseos,  nunca  hizo  lo  que  más  sabía  en  el  Nacional. Pero  la  historia  es  contradictoria  con  el  delantero, porque  mientras  la  espina  del  “Bolso”  nunca  fue  extirpada, cruzando  el  rio  de  la  plata  encontró  lo  que  todos  anhelan  y  pocos  consiguen. La  fama.

No  fue  el  revulsivo  que  destronaría  al  Peñarol  campeón  continental  1982, tampoco  el sucesor  ideal  de  Francescoli  en  River. Sin  embargo, este  wing  con  muchísimo  gol  tuvo su  momento  de  gloria  muy  lejos  de  donde  él  lo  hubiera  imaginado. Pero  como  Maradona  copaba  todas  las  miradas  nadie  se  percató  que  el  duraznero  también  había  hecho  campeón  mundial  a  un  conjunto  argentino. Porque  River  estará  por  historia  lejos  de  los  pobres, aunque  dentro  de  un  césped  grisáceo  amenizado  con  trompetas, al  menos  eso  es  lo  que  interpreto, el  viejo  hormiga  colocó  al  millonario  más  cerca  del  pueblo  y  más  lejos  del  estatus.

El  Steaua  Bucarest  es  parte  de  la  crónica, como  para  cumplir  con  los  profesores  del  periodismo, aunque  como  diría  Gabriel  García  Márquez:

“Un  gran  maestro  de  música  ha  dicho  que  no  es  humano  imponer  a  nadie  el  castigo  diario  de  los  ejercicios  de  piano, sino  que  este  debe  tenerse  en  la  casa  para  que  lo  niños  jueguen  con  él”.


Entonces  de  qué  sirve  nombrar  estadísticas  o  fechas  de  nacimiento. Solo    que  una  vez  hubo  un  uruguayo  de  provincia  que  salió  de  la  nada  y  que  terminó  como  acreedor  de  un  millonario. 

Ya  recordé, ese  era  técnico  del  Cienciano   - me  dice  mi  padre - 

no  - le  respondí -  es  el  duraznero  que alguna  vez  conquistó  la  franja  y  fracasó  con  el  tricolor.