Lo que le dejó a Guardiola la eliminación de la Champions

Es mucho lo que se ha dicho y todo ha sido en contra de él. Pep Guardiola vive uno de sus momentos más difíciles tras quedar el Manchester City eliminado de la Champions League. Lo peor es que hasta desde Barcelona han disfrutado con la caída del estratega español.

Un galés que no es Bale, pero que también tiene mucho que decir

La selección galesa tiene un referente y ese es Gareth Bale, sin embargo, hay otros pilares donde descansa el éxito de un equipo que dejó una grata impresión en la Euro 2016. Ashley Williams es el capitán y una de las columnas de un combinado que aspira a llegar a un Mundial después de 60 años.

Kasper Dolgberg se le está escapando al Barcelona

El delantero Kasper Dolgberg tiene varias propuestas y puesto que el Barcelona no se decide a ficharle su destino puede estar lejos del balompié español. El Ajax, dueño de la ficha del internacional danés, le ha avisado al Barca cuál es la situación actual del ex jugador del Silkeborg.

Los grandes fracasos de la liga china

Tanto dinero invertido también generará en algún momento tanto dinero perdido. La liga china vive unos altibajos que hacen pensar el por qué se paga demasiado a jugadores que no han rendido como se esperaba.

Branislav Ivanovic y su renacer en el Zenit

Verle sin la camiseta del Chelsea parecía una utopía, sin embargo, tras varios meses sin ver la titularidad absoluta el serbio Branislav Ivanovic decidió marcharse al Zenit de San Petersburgo, y de esta forma buscar un nuevo reto en el ocaso de su vida futbolística.

Mostrando entradas con la etiqueta Seamus Coleman. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Seamus Coleman. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de marzo de 2017

Un galés que no es Bale, pero que también tiene mucho que decir



La selección galesa tiene un referente y ese es Gareth Bale, sin embargo, hay otros pilares donde descansa el éxito de un equipo que dejó una grata impresión en la Euro 2016. Ashley Williams es el capitán y una de las columnas de un combinado que aspira a llegar a un Mundial después de 60 años.

El capitán gales sabe que la clasificación al Mundial está complicada tomando en cuenta los rivales que comparten el grupo. Por ejemplo la Irlanda de Martín O’Neill no es una perita en dulce y ni que decir de la Serbia de Dusan Tadic. Pero bueno Ashley Williams es consciente que tras la Eurocopa ya nadie los ve como la cenicienta del balompié europeo.

“Los retos son diferentes, y tenemos que modificar nuestro juego porque se nos considera un equipo a batir. Los rivales nos respetan mucho más. Nunca hasta ahora nos habíamos encontrado en esta situación, que debemos gestionar  solucionar en equipo”.


Ubicados en la tercera casilla del grupo D, los dirigidos por Chris Coleman están en una posición no muy privilegiada puesto que su próximo partido será el 24 de marzo en Dublín contra la República de Irlanda, un rival que a priori se debe vencer ya que es un competidor directo y el puntero del grupo con 9 puntos. Para lograr escalar a la primera ubicación Coleman confía en varios elementos que han crecido muchísimo en los últimos meses. Por ejemplo, en la defensa acompañan a Williams el aguerrido James Chester (Aston Villa), el veterano James Collins (West Ham), y el portentoso Ben Davies (Tottenham Hotspur). En el medio destaca la dureza de Joe Ledley (Crystal Palace) y el toque de Joe Allen (Stoke City) y Aaron Ramsey (Arsenal). Mientras que la ofensiva está a cargo de Gareth Bale (Real Madrid), Simon Church (Roda JC), y Hal Robson-Kanu (West Bromwich).

“Disfrutaremos de un gran partido, como siempre que nos vemos las caras con los irlandeses, porque en realidad estos choques son como derbis. Seamus Coleman será el capitán del equipo contrario, y ya hemos empezado a gastarnos las típicas bromas. Estoy seguro que las pullas se intensificaran conforme vaya acercándose la fecha del partido”.



El defensor del Everton sabe que esta fecha eliminatoria es vital y decidirá mucho del futuro de un seleccionado que está de moda en Europa. Ashley Williams es una de los motivos del crecimiento galés. Se ha ganado un reconocimiento importante y hoy su presencia tiene igual o mayor injerencia que la de Gareth Bale.

martes, 11 de octubre de 2016

La madurez irlandesa



Ya es un equipo conformado que solo ajusta algunos puntos. Irlanda es un fuerte candidato para clasificar a Rusia 2018, y esto no es producto de la casualidad, puesto que la gestión de Martin O’Neill cumplirá el próximo noviembre 3 años de vida.

Un sistema definido. Cuatro jugadores al fondo, los mismos en la volante, un supuesto enlace y un solo delantero. Martin O’Neill es un gran conocedor del balompié inglés es por ello que no duda en nutrirse de la Premier para conformar su equipo. Shay Given (Stoke City) ya no es más el arquero titular tras anunciar su retiro de la selección hace casi tres meses. Darren Randolph (West Ham) es ahora el cancerbero. Stephen Ward (Burnley) trepa a la ofensiva con naturalidad, no es muy dúctil con el balón en los pies, pero apoya y marca superioridad numérica junto a James McClean (West Bromwich). Seamus Coleman (Everton), Shane Duffy (Blackburn Rovers), y Ciaran Clark (Newcastle), completan una defensa monolítica, con mucha experiencia y que no muestra demasiada calidad con el balón en los pies.


Definitivamente Irlanda es un equipo vertical. Ninguno de sus mediocampistas centrales, nos referimos a Glenn Whelan (Stoke City) y James McCarthy (Everton), tienen la capacidad de armar el juego y dejan que los laterales buscan con lanzamientos largos el pivoteo de Shane Long (Southampton), para que el ex jugador del Hull City  le bajara el esférico a Wes Hoolahan (Norwich City). Mucha simpleza por parte de los irlandeses, atacar por las bandas, construir paredes, y sacar el centro al corazón del área rival. Jon Walters (Stoke City) suele hacer la diagonal hacia adentro coincidiendo con Coleman que llega hasta la línea final y ejecuta el centro. En líneas generales Irlanda es un equipo rustico, muy táctico, que carece de magia, pero que no se hace muchos problemas para llegar al arco rival.


Irlanda es una selección que no cambia su estilo. Claro está que algunos jugadores de antaño generaban un mayor talento futbolístico. Los dirigidos por O’Neill son un grupo típicamente británico, que no se guarda nada, y que tiene un pragmatismo que le permite alcanzar los resultados. Dos triunfos sobre Georgia y Moldavia, pero hay que ver si esto será suficiente para imponerse a un Gales en auge, a una Austria siempre peligrosa, y a una Serbia que individualmente puede hacerle frente a cualquiera.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Los verdes otra vez entre los grandes


Lejos están los pagos para evitar un reclamo o los casi casi. Lejos están los días de Jack Charlton o de Mick Mc Carthy. Este es el presente, la República de Irlanda se ha clasificado a la Euro, y por fin deja atrás ese maleficio que le impedía llegar a las grandes citas.
Dos de goles de Jonathan Walters (Stoke City) y la Bosnia de Edin Dzeko (Roma) tiene que conformarse con ver la Euro por una televisión. La ida fue un partido que prácticamente definió todo, empate a uno y la posibilidad de sellar el boleto en Dublín. Martín O’Neill sabía que esta era una gran oportunidad. Sabía que no podía dejar pasarla, por más que enfrente estaban los legendarios del fútbol bosnio, aquellos legionarios de garbo caminar y de una experiencia infinita. Y no solo es Dzeko, el campeonato europeo no podrá ver en acción a Miralem Pjanic (Roma), a Senad Lulic (Lazio) y al arquero Asmir Begovic (Chelsea). Es decir, estamos ante un combinado que reúne talento y recorrido. Pero no estamos acá para hablar de los caídos, debemos centrarnos en los héroes del balompié irlandés.
Un 4 – 4 – 2 donde el típico estilo británico no brilla como en antaño. El arco había que confiarlo en los experimentados es por ello que no se ha dudado en compartir esta demarcación entre el eterno Shay Given (Stoke City) y el maduro Darren Randolph (West Ham). Una línea defensiva donde esta vez no se ha alineado a John O’Shea, sino que fue conformada por Seamus Coleman (Everton) como lateral derecho y Robbie Brady (Norwich City) marcando la punta izquierda. Mientras que por delante de Randolph se ubicaban Ciaran Clark (Aston Villa) y Richard Keogh (Derby County). Un centro del campo correoso y solidario comandado por James Mc Carthy (Everton) y por Glenn Whelan (Stoke City), dejando las bandas al protagonista de la noche Jonathan Walters y al jovencito Jeff Hendrick (Derby County). Y para chocar contra Emir Spahic (Hamburgo) y Ervin Zukanovic (Sampdoria) quien mejor que Daryl Murphy (Ipswich Town), un desconocido que ya empieza a ser conocido. Y en la mediapunta completa el equipo Wesley Hoolahan (Norwich City), otro de los de fama incipiente que seguramente ya tiene asegurado un pase a un club más grande del fútbol inglés.
Mención especial para el veterano Robbie Keane (Los Ángeles Galaxy), un delantero cuyo aporte es importante para el equilibrio de un seleccionado que empieza a renovarse. El ex jugador del Inter de Milan ha sabido ser suplente y apoyar desde el banquillo a sus compatriotas.
Se ha cosechado lo que se ha sembrado. Nadie puede estar ajeno al trabajo y jamás se pueden soslayar las etapas. Irlanda se ha ganado a pulso su billete para la Eurocopa y a pesar que sabe que el favoritismo le es esquivo, ninguno de los seleccionados desea enfrentar a la amenaza verde, un conjunto que se las trae y que no será fácil de maniatar.