Lo que le dejó a Guardiola la eliminación de la Champions

Es mucho lo que se ha dicho y todo ha sido en contra de él. Pep Guardiola vive uno de sus momentos más difíciles tras quedar el Manchester City eliminado de la Champions League. Lo peor es que hasta desde Barcelona han disfrutado con la caída del estratega español.

Un galés que no es Bale, pero que también tiene mucho que decir

La selección galesa tiene un referente y ese es Gareth Bale, sin embargo, hay otros pilares donde descansa el éxito de un equipo que dejó una grata impresión en la Euro 2016. Ashley Williams es el capitán y una de las columnas de un combinado que aspira a llegar a un Mundial después de 60 años.

Kasper Dolgberg se le está escapando al Barcelona

El delantero Kasper Dolgberg tiene varias propuestas y puesto que el Barcelona no se decide a ficharle su destino puede estar lejos del balompié español. El Ajax, dueño de la ficha del internacional danés, le ha avisado al Barca cuál es la situación actual del ex jugador del Silkeborg.

Los grandes fracasos de la liga china

Tanto dinero invertido también generará en algún momento tanto dinero perdido. La liga china vive unos altibajos que hacen pensar el por qué se paga demasiado a jugadores que no han rendido como se esperaba.

Branislav Ivanovic y su renacer en el Zenit

Verle sin la camiseta del Chelsea parecía una utopía, sin embargo, tras varios meses sin ver la titularidad absoluta el serbio Branislav Ivanovic decidió marcharse al Zenit de San Petersburgo, y de esta forma buscar un nuevo reto en el ocaso de su vida futbolística.

Mostrando entradas con la etiqueta Yugoslavia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Yugoslavia. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de enero de 2015

Cuando la muerte desconoce a los inmortales



Llega cuando menos lo esperas y no viene cuando tanto lo añoras. La muerte ha pesado en el 2014 y aliado con el tiempo se ha llevado entre sus brazos a grandes glorias del balompié. Desconociendo ruegos y creyendo que sus actos dejarían en el olvido hechos que marcaron las épocas de tantas generaciones.

Esta goleando en el cielo y ya casi nadie lo recuerda. Su estatua en Lisboa es un estandarte y sus goles, pocos vistos, son solo una muestra en blanco y negro que se puede ser un grande y no mostrarse en HD. Eusebio murió a los 71 años, pero será añorado por siempre.


Hablan y hablan de Ronaldo y este modelo CR7 nunca podrá compararse a Don Alfredo Di Stéfano. Se negaba a morir y todo indicaba que jamás nos abandonaría, pero la muerte, que no respeta a los ídolos, se llevó para siempre y nos dejó solo el recuerdo de quien hizo las delicias de un Real Madrid cuyos cimientos mucho tuvieron que ver con la famosa Saeta Rubia.


“El fútbol es impredecible porque todos los partidos empiezan cero a cero”. Vujadin Boskov declamaría hoy que la muerte es mucho más impredecible. Lo envidio porque en el mundo de los sueños este estratega encontró la paz, no sin antes dejar un legado importante. “Fútbol es fútbol”. Imposible olvidarlo maestro.




La muerte es para muchos despreciada y para otros una salida. Negada y rechazada, nadie puede vapulear su poder, aunque cuando se trata de legados, ni la misma parca puede contra los goles y enseñanzas de quienes vivieron por algo, y no como nosotros, simplemente por nada. 

viernes, 16 de agosto de 2013

La batalla de Belgrado



Suelo  nutrirme  de  algunas  crónicas  avejentadas. Personalmente, debo  decir  que  son  un  punto  de  inicio  importante  que  culminará  con  la  visualización  de  los  hechos  y  la  natural  opinión  propia. En  otras  palabras, ver  para  creer.

Dicen  que  fue  el  partido  más  violento  que  se  pudo  ver. El  Maracana  de  Belgrado  era  el  escenario. Imponente  coloso  que  se  convertía  en  un  infierno  cuando  miles  de  yugoslavos  lo  abarrotaban. El  partido  definía  el  pase  al  Mundial de  Argentina  78. El  local  necesitaba  imperiosamente  la  victoria,  mientras  que  España, visitante  y  enemigo, requería  tan  solo  de  un  empate  para  lograr  el  boleto.

Había  cracks  en  el  campo. Como  no  reconocer  la  calidad  de  Juanito  o  la  velocidad  de  Rubén  Cano (argentino  nacionalizado  español). Y  como  obviar  al  hábil  Ivica  Surjak  o  al  desequilibrante  Safet Susic. Empecemos pues  a    narrar  los  sucesos  más  escandalosos  de  aquella  riña  futbolística. Varios  militares  en  la  tribuna, al  menos  eso  parece  al  ver  sus  gorras. Algunas  botellas  aterrizando  en  el  campo, y  como  para estar  a  tono  con  la  tarde  todo  se  inició  con  una  entrada  asesina  de  Kustudic  sobre  Juanito,  y  después  una  barrida  terrible  de  Surjak  sobre  Pirri, que  derivo  a  que  el  jugador  del  Real  Madrid  saliera  del  campo  y  estuviese  tres  meses  inactivo.

Danilo  Popivoda  y  Safet  Susic  llevaban  el  peligro  por  las  bandas, pero  siempre  concluían  con  una  bomba  al  área  para  la  cabeza  de  Kustudic, lamentablemente  ese  día  Migueli  estuvo  infranqueable  en  el  juego  aéreo  no  para  ganar  pero  sí  para  desestabilizar. Marcelino  salva  en la  raya  un  cabezazo  de  Kustudic  y  Yugoslavia presiona  con  todo. Juanito  las  corre  todas  y  Asensi  fue  perdiéndose  en  el  partido. Sead  Susic  agrede Rubén  Cano  en  la  cara  del  referí  y  este  no  hace  ni  dice  nada.  La  desesperación  era  tal  que  los  más  talentosos  empezaron  a  fallar  en  el  conjunto local. Kustudic  ganaba  pero  siempre  desviaba  el  remate  final. Surjak empezó  a  cabalgar  solo, y  para  colmo, un  desborde  de  Cardeñosa  tras  una  habilitación  de  Juanito  le  permitió  a  Rubén  Cano  anotar  y  degollar  las  ilusiones  locales. Era  el  minuto  71  de  tiempo  corrido.
El  resto  fue  ver  el  agonizante final  de  un  equipo  sin  ideas  y  con  una  débil  línea  defensiva. Pulgar  abajo  de  Juanito  al  salir  del  campo  y  la  tribuna  lo  mando  a  descansar  de  un  botellazo. Trifulca  y  cantos  incomprensibles  por  el idioma, pelea  a  patadas  en  el  campo, un  gol  anulado  y  un  árbitro  cuya  presencia  era  invisible.




Tuve  que  verlo  para  creerlo,  me  lo  contaron  y  pude  confirmarlo. Esta  fue  la  batalla  de  Belgrado, un  partido  picante  como  muchos,  y  una  muestra  de  cómo  el  fútbol  a  veces  puede  ser  boicoteado  por  la  violencia.

jueves, 1 de agosto de 2013

Que buena Yugoslavia de los 90



Anarquismo  combinado  con  seriedad. Yugoslavia  llegó  a  Italia  90  como  un  invitado  más, nada  de  otro  mundo, salvo  un  título  juvenil  en  1987. Ivica  Osim  sabía  del  potencial  del  equipo, del  talento  y  de  su  disconformidad  con  los  acartonamientos. Optó  por  lo  mejor  y  solo  los  penales  pudieron  dejarlo  fuera  en  cuartos  de  final.

Tomislav  Ivkovic  era  quien  cuidaba  la  portería, el  único  con  puesto  fijo, y  quizá  el  que  ostentaba  la  función  más  comprensible. Por  si  acaso  en  aquel  momento  jugaba  en  el  Sporting  de  Lisboa, era  croata, y  en  1996  jugó  en  el  Salamanca. Tres  bastiones  en  defensa, hasta  ahora  no  sé  si  realizaban  una  marca  personal  o  era mixta. Faruk Hadzibegic, Refik  Sabanadzovic  y  el  recordado  Predrag  Spasic. Es  raro, pero  a  veces  los  primeros  aparecían  en  posiciones  de  ataque  como  lateral  derecho. El  ex  jugador  del  Madrid  en  cambio  hacía  gala  de  su  rudeza  en  esas  barridas  a  destiempo.

Dos  carrileros  falsos. Dragan  Stojkovic  se  ubicaba  sobre  la  derecha, aunque  no  podía contra  su  naturaleza  y  siempre  se  desordenaba  regresando  a  la  zona  central  para  asociarse  con  Safet  Susic. Recuerdo  a  Branko  Brnovic  como  ese  genial  volante  de  contención  que  triunfo  en  el balompié  español, sin  embargo, Osim  solía  utilizarlo  como  marcador  por  la  izquierda. No  lo  hizo mal, pero  los  balcánicos  no tenían  fuerza  por  ese  sector.

En  la  medular  se  basaba  el  funcionamiento  del  conjunto. A  sabiendas  que  los  carrileros  no  sentían  el  puesto  Srecko  Katanec  y  Davor  Jozic  debían  de  barrer  y cubrir  los  espacios  vacíos. El  sampdoriano  era  un  carcelero  que  cuidaba, a  veces  con  violencia, toda  su  heredada  parcela. Todos  técnicos  y  con  un  toque  exquisito  del  esférico, nunca  un  balón  mal  jugado.

Adelante  el  asunto  quedaba  en  manos  de  Zlatko   Vujovic  y  Darko  Pancev. Diagonales del  macedonio  y  desmarque  del  ex  jugador  del  Paris  Saint  Germain. Después  de la  aventura  peninsular  Stojkovic  fichó  por  el  Marsella, Pancev  fracaso  en  el  Inter  de  Milan, lo  mismo  le  sucedió  a  Spasic  en  el  Real  Madrid, y  Sabanadzovic  construyó  una  leyenda  en  el  Olympiakos  griego. También  estaban  en  el  equipo  el  famoso  Robert  Prosinecki (Real  Madrid, Oviedo, Barcelona), Alen  Boksic (Juventus, Lazio, Marsella), Davor  Suker (Real  Madrid, Sevilla, Arsenal), Dejan  Savicevic (Milan, Estrella Roja), y  Robert  Jarni (Real  Madrid, Betis).




Me  excedí  en  las  palabras, aunque  me  quedé  corto  en  la  narrativa. Yugoslavia  ya  no  existe, la  maldita  guerra  la  destruyo. El  recuerdo  permanece  intacto  y  como  dicen  en  mi  barrio  y  en  muchos  por  allí, lo  bailado  nadie  te  lo  quita, en  este  caso, lo  vivido  jamás  se  olvida.