¡Vengan por
nosotros carajo!
Así gritaba
una señora en
Montevideo y de
esta forma resumía
el sentimiento de
un pueblo que
solo sabe luchar
para conseguir las
cosas.
Porque el
uruguayo atemoriza por su empuje. Es
como si los
demás jugaran un
partido y ellos
se jugaran la
vida. Es como si
cuando todo parece
terminado ellos tienen
la última palabra.
Y por
el caudillaje no
se paga millones, y
que bueno que
así sea, ya que
algunos heredan lo que la
historia halaga y
otros muestran lo
que el don
obsequia.
¡Orientales, la patria
o la tumba!
¡Libertad o
con gloria morir!
Es el
voto que el
alma pronuncia.
Y que
heroicos sabremos cumplir.
Porque Obdulio
Varela no fue el único
y Godín no
será el último. Porque Rubén
Paz la acariciaba
y Fernando Morena
las definía. Porque Luis
Suárez mordía y
Hugo de León
destruía.
Y hubo
y hay tantos. Porque 3
millones son pocos, pero
al parecer son
suficientes. Porque hay páginas
gloriosas que se
escriben con pundonor
y no con
títulos.
De este
don sacrosanto la
gloria.
Merecimos tiranos
temblad!
Libertad en
la lid clamaremos,
Y muriendo, también libertad!
Porque hay
análisis que deben
hacerse con el
corazón y no
con la razón. Porque
ayer Uruguay me
arrancó una lagrima
y el fútbol
me demostró que
soy humano. Porque ayer
vi una nueva
hazaña y parecía
que observaba una
historia repetida.
0 comentarios :
Publicar un comentario