Amanecer frío
en la capital
peruana. Solo se habla
del Mundial, y por
allí, algún osado puede
abordar temas diferentes. De Xavi
Hernández nada se
sabe, aunque un cambio
sería lo más
recomendable en estos
casos. El Barcelona ha rescatado
el buen fin
de Luka Modric
en el Madrid
y apuesta por
un Iván Rakitic
que se ha
despojado de ese
estigma goleador y
se ha convertido
en un genial
constructor.
Para jugar
con Luis Enrique
hay que ser
técnico y a
la vez todo
un guerrero. Campeón en
los dos bandos
y con un
estilo más frontal
que diplomático, el nuevo
entrenador barcelonista sabe
que debe refrescar
una plantilla cansada
de ganar y
de jugar, y convertirla
en un conjunto
con apetito de
títulos y con
el suficiente coraje
para no entregar
un partido en
favor del Fair
Play.
Xavi Hernández
está en las
postrimerías de su
carrera. La vuelta de
Cesc no tuvo
un entorno adecuado
para que este
demostrará lo aprendido
con Wenger en
el Arsenal. Entonces, si Sergio
Busquets no tiene
el futuro definido, era hora de
buscar un mediocampista
que acumule pase
y carácter. Iván Rakitic
tiene estas virtudes, sin
mencionar la polivalencia
que le ha
permitido desempeñarse por
los costados y
hasta en la
mediapunta. Bueno, el croata sabe
que esta última
función está reservada
para Lionel Messi.
Y es
que Rakitic es quizá
el
fichaje estrella en
una temporada que
se inicia con la adquisición
del chileno Claudio
Bravo para reemplazar
a Valdez, y
muy posiblemente, la
llegada de un
central para acompañar
a un vapuleado
Gerard Pique que
se ha visto
confundido y avergonzado
en los últimos
compromisos catalanes. Pero,
la pregunta es, si
estas compras serán suficientes
para
retocar un equipo
que no ha
hallado respuestas en sus canteras
y que ha
venido dando muestras
de un total
desatino a la
hora de fichar.
Lamentablemente para
cualquier jugador es
complicado adaptarse al
estilo azulgrana, y por
ende, terminan marchándose por
la puerta falsa
y triunfando en
otro club. Es inexplicable
que hombres de
la talla de
David Luiz, Thiago
Silva y hasta
de Marquinhos se
hayan negado de
llegar a la
ciudad condal. Y ahora
nombran a Miranda, otro
brasileño que ha
mostrado su valía
en un Atlético
de Madrid que
pregona una filosofía
totalmente diferente a
la expuesta por
la entidad blaugrana.
Rakitic es
una buena compra. Jugador completo
que puede ser
ese generador que
necesita el Barca. Entiéndase bien, generador, no pulmón. Además, será este
Luis Enrique capaz
de imponer su
estilo o tendrá, como
lo hizo Martino, que
seguir el molde
dejado por un Pep
Guardiola, de gran
legado, pero como todo, de
un corto tiempo de
vida.
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