Pragmática como pocas,
aunque demasiada frialdad ha hecho que ni un mago puede rozar nuevamente la
hazaña. Eliminados de la próxima Eurocopa, el combinado griego pasa por un
momento difícil, el cual ha concluido con la dimisión de su técnico, el
uruguayo Sergio Markarian, y la contratación de forma interina del ex
seleccionador Sub 21 Kostas Tsanas.
Tanto defender hizo que se
olvidaran de atacar. Ya no hay un Charisteas o Samaras para arreglárselas solo
arriba y esto pesa mucho cuando se trata de definir en casa una clasificación.
Dos puntos en seis partidos, números demasiado pobres para un equipo que puede
decir que mantiene su núcleo enclavado en los poderosos del viejo continente.
Tsanas sabe que su trabajo es no caer más debajo de lo que están, es por eso
que debe pensar en el Mundial 2018, a la espera de su ratificación o para
entregarle el relevo al que lo sustituya.
Pero Grecia no puede decir
que carece de efectivos, es más, hay muchos clasificados a la Euro que no
cuentan con tantos experimentados. El problema está en que la fantasía en este
equipo está muerta, sin que algún jugador exprese un talento diferente al de
los demás. Por ejemplo, José Holebas (Watford) recorre la banda izquierda, pero
no ofrece algo de imaginación. Mucha fuerza y empuje y nada más. Kostas Manolas
(Roma) siempre vive en lo suyo, quitar o rechazar. Ninguna salida limpia aunque
sí la seguridad de que la zaga siempre está bien custodiada. En el arco Orestis
Karnezis del Udinese se ha ganado el puesto en su selección y su estabilidad en
el Calcio. Después, la retaguardia hay que completarla con los “alemanes”,
Kyriakos Papadopoulos (Bayer Leverkusen), Sokratis Papastathopoulos (Borussia
Dortmund), y Kostas Stafylidis (Augsburg). Mención aparte a Vasilios Torosidis,
destacado defensor de la Roma.
El medio sector es el que
más sufre. Por ejemplo, podemos confiar la contención en manos de Panagiotis
Kone del Udinese y en el benfiquista Andreas Samaris. Hasta allí vamos bien, el
problema surge después cuando hay que contactar con Kostas Mitroglou (Benfica)
o con Lazaros Christodoulopoulos (Sampdoria). En este caso sí cabe la
interrogante de quién podrá ayudarnos, lamentablemente la respuesta nunca
llega. Panagiotis Tachtsidis del Genova y Thanos Petsos del Rapid de Viena
también son otros destacados, pero ninguno es un genio con el balón en los
pies.
Tsanas no tiene claro lo que
hará, porque no se trata de convocar a otros jugadores, simplemente ya no hay
más de dónde agarrar. Puedes defender muy bien y tener una muralla
impenetrable, sin embargo, no se puede solo soportar los embates y no salir
nunca. Un equipo que siempre está agasapado, sin movimiento de piernas, y peor
aún, sin contraataque posible. Un luchador sin manos lo único que podrá hacer
es correr, o en su defecto, aguantar hasta donde sus posibilidades lo permitan.
0 comentarios :
Publicar un comentario