Lo que le dejó a Guardiola la eliminación de la Champions

Es mucho lo que se ha dicho y todo ha sido en contra de él. Pep Guardiola vive uno de sus momentos más difíciles tras quedar el Manchester City eliminado de la Champions League. Lo peor es que hasta desde Barcelona han disfrutado con la caída del estratega español.

Un galés que no es Bale, pero que también tiene mucho que decir

La selección galesa tiene un referente y ese es Gareth Bale, sin embargo, hay otros pilares donde descansa el éxito de un equipo que dejó una grata impresión en la Euro 2016. Ashley Williams es el capitán y una de las columnas de un combinado que aspira a llegar a un Mundial después de 60 años.

Kasper Dolgberg se le está escapando al Barcelona

El delantero Kasper Dolgberg tiene varias propuestas y puesto que el Barcelona no se decide a ficharle su destino puede estar lejos del balompié español. El Ajax, dueño de la ficha del internacional danés, le ha avisado al Barca cuál es la situación actual del ex jugador del Silkeborg.

Los grandes fracasos de la liga china

Tanto dinero invertido también generará en algún momento tanto dinero perdido. La liga china vive unos altibajos que hacen pensar el por qué se paga demasiado a jugadores que no han rendido como se esperaba.

Branislav Ivanovic y su renacer en el Zenit

Verle sin la camiseta del Chelsea parecía una utopía, sin embargo, tras varios meses sin ver la titularidad absoluta el serbio Branislav Ivanovic decidió marcharse al Zenit de San Petersburgo, y de esta forma buscar un nuevo reto en el ocaso de su vida futbolística.

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miércoles, 23 de septiembre de 2015

La no mitológica selección griega



Pragmática como pocas, aunque demasiada frialdad ha hecho que ni un mago puede rozar nuevamente la hazaña. Eliminados de la próxima Eurocopa, el combinado griego pasa por un momento difícil, el cual ha concluido con la dimisión de su técnico, el uruguayo Sergio Markarian, y la contratación de forma interina del ex seleccionador Sub 21 Kostas Tsanas.

Tanto defender hizo que se olvidaran de atacar. Ya no hay un Charisteas o Samaras para arreglárselas solo arriba y esto pesa mucho cuando se trata de definir en casa una clasificación. Dos puntos en seis partidos, números demasiado pobres para un equipo que puede decir que mantiene su núcleo enclavado en los poderosos del viejo continente. Tsanas sabe que su trabajo es no caer más debajo de lo que están, es por eso que debe pensar en el Mundial 2018, a la espera de su ratificación o para entregarle el relevo al que lo sustituya.


Pero Grecia no puede decir que carece de efectivos, es más, hay muchos clasificados a la Euro que no cuentan con tantos experimentados. El problema está en que la fantasía en este equipo está muerta, sin que algún jugador exprese un talento diferente al de los demás. Por ejemplo, José Holebas (Watford) recorre la banda izquierda, pero no ofrece algo de imaginación. Mucha fuerza y empuje y nada más. Kostas Manolas (Roma) siempre vive en lo suyo, quitar o rechazar. Ninguna salida limpia aunque sí la seguridad de que la zaga siempre está bien custodiada. En el arco Orestis Karnezis del Udinese se ha ganado el puesto en su selección y su estabilidad en el Calcio. Después, la retaguardia hay que completarla con los “alemanes”, Kyriakos Papadopoulos (Bayer Leverkusen), Sokratis Papastathopoulos (Borussia Dortmund), y Kostas Stafylidis (Augsburg). Mención aparte a Vasilios Torosidis, destacado defensor de la Roma.


El medio sector es el que más sufre. Por ejemplo, podemos confiar la contención en manos de Panagiotis Kone del Udinese y en el benfiquista Andreas Samaris. Hasta allí vamos bien, el problema surge después cuando hay que contactar con Kostas Mitroglou (Benfica) o con Lazaros Christodoulopoulos (Sampdoria). En este caso sí cabe la interrogante de quién podrá ayudarnos, lamentablemente la respuesta nunca llega. Panagiotis Tachtsidis del Genova y Thanos Petsos del Rapid de Viena también son otros destacados, pero ninguno es un genio con el balón en los pies.


Tsanas no tiene claro lo que hará, porque no se trata de convocar a otros jugadores, simplemente ya no hay más de dónde agarrar. Puedes defender muy bien y tener una muralla impenetrable, sin embargo, no se puede solo soportar los embates y no salir nunca. Un equipo que siempre está agasapado, sin movimiento de piernas, y peor aún, sin contraataque posible. Un luchador sin manos lo único que podrá hacer es correr, o en su defecto, aguantar hasta donde sus posibilidades lo permitan. 

miércoles, 26 de agosto de 2015

Un fracaso más si importa



Un goleador vive de los goles y si estos no aparecen termina por perder su credibilidad. Eso fue lo que le sucedió a Alfred Finnbogason, el ariete islandés que llegó a España como el fichaje estrella de la Real Sociedad y que termina por irse cedido al Olympiakos a pesar que su deseo era continuar en el conjunto donostiarra.

Ya todo está dicho para el internacional islandés, ni siquiera hay la oportunidad de maquillar lo que tanto se especulaba. La verdad es que Finnbogason tuvo un paso nefasto por el fútbol español, a tal punto que sus números solo exponen 4 goles en 27 partidos con el conjunto dirigido por David Moyes, cifra totalmente pobre en comparación a lo que el delantero hizo con el Hereenveen, nada más y nada menos que 59 conquistas en 70 partidos. Es decir, su promedio ha empalidecido en un 100 %, siendo considerado uno de los mayores fiascos de la temporada pasada y dando lugar a que la Real Sociedad lo ceda al Olympiakos por un millón de euros, reservándose el equipo heleno la compra antes del próximo 30 de junio por una cantidad que bordea los 4,5 millones de euros.


Finnbogason nunca pudo cubrir el espacio dejado por el suizo Haris Seferovic (Eintracht de Frankfurt), y solamente pudo ver como el mexicano Carlos Vela sacaba la cara por un equipo que gasto mucho para traerlo y que en menos de un año hizo todo lo posible para deshacerse de él.


Un delantero vive de los goles y si estos no llegan terminas por echarte. Alfred Finnbogason es una de las estrellas del balompié islandés, nadie lo niega, y es una de los motivos del porqué su país tiene todavía opciones de llegar a la próxima Eurocopa, sin embargo, su carrera ha sufrido un revés, un golpe de culata que puede llevarlo a la meditación, o simplemente, a ser una promesa que solo amagó la realidad.

domingo, 27 de julio de 2014

Los helenos saben lo que quieren



Protege  tu  arco  y  golpea  cuando  puedas. Los  griegos  juegan  feo, pero  quien  puede  negarles  la  coherencia  que  exponen  al  seguir  sus  ideas. 2004  fue  el  año  de  la  gloria  inesperada  y  el  2014  fue  muestra  del  continuismo  conocido. Rehhagel  empezó  la  obra, Fernando  Santos  mantuvo  la  presencia, y  ahora, la  apuesta  es  Claudio  Ranieri  para  retomar  el  viejo  romance  con  los  triunfos  a  nivel  continental.

Recuerdo  a  Claudio  López  y  al  rumano Adrián  Ilie  siendo  los  solitarios  goleadores  de  un  Valencia  que  ganaba, pero  que  no  gustaba. Atrás  el  asunto  había  que  dejarlo  en  manos  de  Cañizares, Djukic, Bjorklund  Angloma  y  Carboni. Era  el  conjunto  infranqueable  del  momento. Ha  pasado  el  tiempo  y  don  Claudio  vio  cómo  su  Chelsea  caía  ante  el  sorpresivo  Mónaco, y  ese  mismo  equipo  del  principado  le  sirvió  para  cubrir  los  fracasos  en  tierra  propia  y  colocarlo  por  fin  en  una  posición  seleccionadora. Una  situación  que  puede  amoldarse  muy  bien  a  su  fútbol  pragmático  y  sólido.



No  esperemos  un  cambio  radical  en  el  estilo. Para  nada. La  cosa  está  más  que  clara. Y  es  que  el  equipo  griego  no  cuenta  con  talentosos, y  peor  todavía cuando  el  retiro  de  Giorgios  karagounis  se  encuentra  próximo. Al  menos  Ranieri  sabe  que  para  empezar  tiene  un  bloque  defensivo  importante  donde  la  experiencia  de  Sokratis  Papastathopoulos  (Borusia Dotrmund)  y  Vasilis Torosidis (Roma) debe  complementarse  muy  bien  con  los  prometedores  Kostas  Manolas  y  José  Holebas  (Olympiakos). A  ellos  tienen  que  unirse  los  regulares  Panagiotis  Kone  (Bologna)  y  Konstantinos  Mitroglou  (Fulham), y  creo  que  allí  paramos  de  contar.


Grecia  apuesta  por  el  bloque  y  no  por  la  magia. Ranieri  sabe  que  debe  golpear  primero  puesto  que  ir  a  buscar  el  resultado  es  más  que  un  reto  para  un  equipo  que  hace  de  la  solidez  defensiva  su  carta  de  presentación. En  tierras  mitológicas todo  indica  que  la  corriente  herculiana  se  impone, porque  los  aires de  Apolo  hay  que  dejarlos  para  otra  época. Esta  es  la  filosofía  y  esto  es  lo  que  trae  Claudio Ranieri.

martes, 18 de marzo de 2014

Cuando el gol se escribe con mayúscula



Hay  tanto  de  que  hablar  y  poco  por  escribir. El  gol  anónimo, porque  los  hay, y  no  piensen  en  sueños  o  caricaturas, porque  la  realidad  refleja  lo  que  el  tiempo  olvida. Tan  fácil  que  nadie  se  percataba, pero  tan  complejo  que  pocos  lo  entendían. Artime  fue  el  gol, pero  el  gol  nunca  fue  Artime.
                                     
Pasar  por  la  vida  sin  reconocimiento  alguno  es no  haber  vivido. Es  ser  uno  más  de  tantos  y  uno  menos  entre  pocos. Luis  Artime  nunca  deseó  ser  ese  ídolo  que  todos  admiran, porque  al  ser  tocado  por  esa  fantasía  para  anotar, siempre  hizo  que  la  humildad  sea  su  principal  virtud.

Y  en  tiempos  en  que  el  dinero  lo  es  todo, todavía  se  añoran  frases  célebres  ante  deudas  inevitables.

“Mire presidente, sé  que  hay  problemas  y  muy  poco  dinero. Lo  comprendo  y  lo acepto. Pero  vengo  a pedirle  que  sea  para  mañana, el  lunes, dentro  de  quince  días  o  cuando  fuere, me  den  una  fecha  y  cumplan. Nada  más”.

Porque  la  palabra  va  de  la  mano  con  la  promesa  y  Artime  lo  sabía  y  así  lo  entendía.

Porque  la  vida  te  da  un  principio  y  te  reclama  un  final. Y  la  dignidad  te  sugiere  una  salida  limpia  y  no  un  desaforo  golpista. Y  de  eso  también sabía  Artime.

“Mire  Don  Miguel  a  partir  del  domingo  no  juego  más. No  tengo  ningún  problema. Simplemente  me  doy  cuenta  que  ya  me  cuesta  entrenar. Que  no  me  dedico  como  antes  y  eso  me  dice  que  tengo  que  irme”.


Y  es  que  el  fantasma  del  gol  era  leal  y  sobre  todas  las  cosas  extremadamente  sincero. Porque  la  Copa  Libertadores  la  ganan  los  grandes  y  los  ídolos  del  Nacional  son  pocos.  Y  Artime  supo  ser  un  gigante  sin  pancartas,  que  tenía  palabra, pero  que  principalmente, exponía  humildad.

Artime, el  fantasma, el  pescador  o  el  humilde. Al  que  siempre  le  preguntaban  de  cómo  fueron  sus  goles  y  él  simplemente  respondía:

“Tuve  suerte”. 

Ese  era  el  argentino  Luis  Artime.


sábado, 8 de febrero de 2014

El goleador que asegura la economía y no la gloria



La  incipiente  fama  no  sabe  de  condiciones  y  mucho  menos  de  retribuciones. Algunos  hacen  10  de  10, pero  konstantinos  Mitroglou  suele  hacer  10  de  8. Sus  registros  son  impresionantes, y  pese  a  su  aspecto  oneroso, todos  saben  que  el  griego  siempre  se  despacha  con  alguna  treta  para  escabullirse  en  la  retaguardia  rival.
                          
¿Cuál  es  el  destino  del  ariete  heleno?

Veamos. Es el  goleador  del  Olympiakos, líder  invicto  del  torneo  local,  y  es  el  atacante  más  peligroso  de  su  selección. Carteles  más  fidedignos  no  pueden  haber. Sin mencionar  que  su  crecimiento  en  el  balompié  alemán  y  sus  apariciones  internacionales  le  dan  esa  madurez  que  todo  delantero  necesita  para  triunfar  en  las  grandes  ligas.


Pues  para  sorpresa  de  todos  ningún  grande  fue  el  premiado, y  como  Mitroglou  gusta  de  los  retos  optó  por  un  club  que  busca  la  permanencia  y  no  un  lugar  en  Europa. El Fulham  se  ha  hecho  con  los  servicios  del  atacante  de  moda, no  sin antes  desembolsar  la  friolera  de  15.3  millones  de  euros. Es  decir, el  griego  abandonó  la  posibilidad  de  jugar  la  Champions  y  ganar  un  título  más  por  asegurar  el  futuro  familiar. Loable, tal  vez, coherente, muy  debatible.

A  los  25  años  la  mayoría  aun  piensa  en  la  fama, con  dinero  de  por  medio  y  con  los  colores  adecuados  e  históricos. Mitroglou  le  da  la  contra  a  los  demás. Va  ir  al  Mundial, no  sé  si  brillará, pero  tal  vez  Brasil  lo  encuentre  codeándose  con  los  mejores, pero  estacionado  en  la  segunda  división  inglesa. Cada  uno  es  responsable  de  sus  actos  y cada  quien  responde  por  sus  decisiones.