Lo que le dejó a Guardiola la eliminación de la Champions

Es mucho lo que se ha dicho y todo ha sido en contra de él. Pep Guardiola vive uno de sus momentos más difíciles tras quedar el Manchester City eliminado de la Champions League. Lo peor es que hasta desde Barcelona han disfrutado con la caída del estratega español.

Un galés que no es Bale, pero que también tiene mucho que decir

La selección galesa tiene un referente y ese es Gareth Bale, sin embargo, hay otros pilares donde descansa el éxito de un equipo que dejó una grata impresión en la Euro 2016. Ashley Williams es el capitán y una de las columnas de un combinado que aspira a llegar a un Mundial después de 60 años.

Kasper Dolgberg se le está escapando al Barcelona

El delantero Kasper Dolgberg tiene varias propuestas y puesto que el Barcelona no se decide a ficharle su destino puede estar lejos del balompié español. El Ajax, dueño de la ficha del internacional danés, le ha avisado al Barca cuál es la situación actual del ex jugador del Silkeborg.

Los grandes fracasos de la liga china

Tanto dinero invertido también generará en algún momento tanto dinero perdido. La liga china vive unos altibajos que hacen pensar el por qué se paga demasiado a jugadores que no han rendido como se esperaba.

Branislav Ivanovic y su renacer en el Zenit

Verle sin la camiseta del Chelsea parecía una utopía, sin embargo, tras varios meses sin ver la titularidad absoluta el serbio Branislav Ivanovic decidió marcharse al Zenit de San Petersburgo, y de esta forma buscar un nuevo reto en el ocaso de su vida futbolística.

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viernes, 8 de mayo de 2020

Zidane busca un Makelele



Hablar de Claude Makelele es hacerlo en palabras mayores, y es que el ya retirado centrocampista francés es sin duda uno de los mejores jugadores que ha podido dar este deporte. Nadie con su despliegue ni mucho menos con su precisión. El solo podía sostener una volante y permitir que los magos hagan su trabajo. Zinedine Zidane tuvo el soporte de Claude ne su etapa en la selección y en el Real Madrid y ahora busca para su equipo un jugador de estas características ya que el recambio para Casemiro debe ser de igual calidad a la del ex jugador del Porto.


Se habló de Eduardo Camavinga como primera opción del club merengue, es más, el joven centrocampista francés ha sido seguido por el Madrid desde antes que debutará en el primer equipo del Rennes. Nadie duda que terminará vistiendo de blanco, sin embargo, los 60 millones que cuesta su pase y el interés de otros clubes hacen que su futuro en este momento se haya vuelto incierto. Mucho más complicado en lo que ha operación se refiere es la situación de N'Golo Kanté, un jugador muy codiciado en Europa y que el Chelsea hace todo lo posible por mantener en su plantilla. Kanté se dió a conocer en el Leicester campeón de la Premier League y después pasó a formar parte del cuadro blue donde también alcanzó el torneo inglés. Campeón mundial con Francia, es un todoterreno que se asemeja bastante a Makelele, aunque carece de sus cualidades con el balón en los pies.


Boubakary Soumaré es uno de los nuevos rostros de la liga francesa. Está realizando una buena campaña con el Lille. Francés de origen senegalés que se encuentra en un buen estado de forma y que además se le ve muy aplomado a pesar de sus 21 años. El Liverpool y el Manchester United están tras sus pasos, pero los 40 millones que están dispuestos a desembolsar parecen muy pocos para los 60 que está pidiendo el Lille.


El último de esta lista es Aurelien Tchouaméni, jugador de 20 años que a diferencia de sus competidores cuesta solo 15 millones de Euros. Al igual que los anteriormente mencionados todavía no ha debutado en la absoluta de Francia. Zinedine Zidane está buscando con desesperación un nuevo Makelele. Pese a tener a Casemiro en el equipo es consciente que con todas las competencias que disputa el brasileño no se va a dar abasto es por ello que es hora de reforzar la primera línea de volantes y que mejor hacerlo con un jugador portentoso, jóven, y con muchos años todavía al máximo nivel.

domingo, 3 de mayo de 2020

El Euro Celta de los noventa



Hay equipos que agradan sin ser uno aficionado a este. El Celta de Vigo de finales de los noventa era uno de ellos. Ya sabemos que las tierras gallegas vivieron un Boom futbolístico importante posterior a la sentencia Bosman. El Deportivo la Coruña traslado el corazón del Palmeiras a España, mientras que el Celta de Vigo empezó a construir un equipo con menos estrellas, pero con jugadores que realmente marcaron una diferencia contundente cuando se juntaron. El líder de este conjunto era probablemente el ruso Alexander Mostovoi, aunque tampoco podemos dejar de lado a pesos pesados como el brasileño Mazinho o el yugoslavo Goran Djorovic.


No es que aquel Celta ganara algún trofeo, sino que hizo historia por el fútbol que desplegaba y por los triunfos sonados a nivel local e internacional. Balaídos era un verdadero fortín inexpugnable donde fueron cayendo clubes como el Liverpool, Benfica, Real Madrid y Barcelona. Inolvidable el tridente ofensivo formado por el israelí Haim Revivo y los rusos Valery Karpin y Mostovoi. Recordemos que Karpin había llegado procedente del Valencia en la que tuvo una temporada para el olvido y su compatriota Mostovoi venía proveniente del Strasburgo siendo un total desconocido para el aficionado español que solo tenía como referencia las ligas que el Zar ruso alcanzó con el Spartak Moscú.


Primero Javier Irureta y después Víctor Fernández fueron construyendo un equipo que ya jugaba de memoria. Su alineación era conocida y su juego también, pero el ritmo que imponía y la precisión para el pase eran las claves para que el cuadro vigués hiciera de su fútbol algo por momentos incontrolable. Sobresaliente la presencia de Claude Makelele en la volante. Con una función de quite pero con mucha llegada, distaba mucho de ser el todo terreno que se mataba en el mediocampo del Real Madrid para que los pensantes hicieran lo suyo. En el Celta el internacional francés podía desdoblarse jugar a un toque con Karpin, Mostovoi, Juan Sánchez y Lubo Penev. La defensa contaba con un Fernando Cáceres muy sólido, un Michel Salgado dominando la franja derecha y con el noruego Dan Eggen teniendo participación junto al internacional argentino. La presencia del vikingo obligaba a Djorovic a moverse como lateral izquierdo. El organizador de esta orquesta era nada más y nada menos que el brasileño Mazinho, otro de los náufragos de aquel Valencia de Paco Roig que terminó pidiendo auxilio entre huidas de Romario y cambios de técnico.


Muchos piensan que el Celta debió haber logrado un título que coronara su buen fútbol. No se dio así. Al igual que el Brasil de 82 o la Holanda del 74 este humilde equipo de Vigo supo construir silenciosamente algo que a los grandes les cuesta muchísimo, una oncena que juegue bien, guste bastante y, gane con autoridad. El Celta de finales de los 90 será uno de los equipos recordados por siempre y con toda lógica.

miércoles, 15 de abril de 2020

Cuando el Chelsea eliminó al Bayern Munich



La cuarentena nos da la oportunidad de revisar viejos archivos futbolísticos y en mi caso desempolvar esos vídeos de partidos de fútbol que he venido coleccionando desde hace varios años. Esta vez tocó ver el choque de vuelta de los cuartos de final de la Champions League entre el Bayern Munich frente al Chelsea. Era un partido complicado para el cuadro alemán debido a que en la ida el conjunto londinense le encajó un 4 a 2 obligándolo por lo menos a marcar dos goles para pasar a las semifinales del torneo continental. El escenario era el añejo estadio de Munich, sitio de la final del Mundial del 74 y que ha visto al Bayern salir airoso de verdaderas batallas balompedicas. 


Mourinho estaba suspendido por la UEFA debido a los problemas que tuvo en el choque ante el Barcelona en la ronda de octavos. El equipo inglés tenía una plantilla de verdadero lujo y pese a contar con la baja de Paulo Ferreira supo alinear una oncena recia en defensa y que mordía en todo el medio. La principal arma ofensiva era tirarle el pase largo a Didier Drogba y que el marfileño se las arregle ante el brasileño Lucio y el croata Robert Kovac. Por parte del cuadro local la intención era atacar por las bandas con las subidas de los laterales franceses Willy Sagnol y Bixente Lizarazu, contando también con la llegada de Michael Ballack y el poder goleador del peruano Claudio Pizarro que tuvo una lucha constante en los aires con el alemán Robert Huth, improvisado en este partido como lateral derecho. Completaba la ofensiva bávara el holandés Roy Makaay, todo un señor del gol que prácticamente fue absorbido por la pegajosa marca de Ricardo Carvalho y John Terry. 


Un gol de Frank Lampard cuando el partido estaba muy trabado desniveló e hizo decaer al cuadro alemán. Oliver Kahn no pudo hacer nada ante un rebote en Lucio que le cambio la dirección al esférico. Así culminó el primer tiempo. Para la segunda etapa se suponía que el técnico Felix Magath debía hacer ingresar a Mehmet Scholl, sin embargo, esto no sucedió hasta cuando Ballack presentó una lesión. No sabemos qué hubiera pasado si el jugador alemán de origen turco hubiera entrado para reemplazar a un Martín Demichelis que estaba encargado de la contención, pero que no le daba una salida clara al equipo local.


Un empate de Pizarro con más corazón que ideas, pero una anticipación de Drogba a los 81 minutos puso un 2 a 1 que parecía sentenciar el partido. Paolo Guerrero anotó el empate en el último minuto del partido y una agónico tanto de Scholl en el epílogo del choque marcaron el 3 a 2 que le puso mucha emoción a los últimos minutos de un partido histórico para un Chelsea que a punta de millones ya buscaba ganar un título que recién conseguiría el 2012, precisamente en Munich y ante este mismo rival en una final donde también todo estaba servido para que el cuadro del genial Franz Beckenbauer se alzará con un trofeo más para sus vitrinas. Otros jugadores destacados en este partido fueron el francés Claude Makelele y el islandés Eidur Gudjohnsen que más adelante conseguiría ganar la Champions con el Barcelona.