Las opiniones van y
vienen. Son tantas y algunas voces se elevan y otras simplemente tratan de
justificar la derrota del mejor equipo del mundo. Personalmente pienso que
todas intentamos explicar cómo nos equivocamos al expresar que el Barcelona
tenía el partido ganado desde antes de jugarlo.
Se dio la lógica que
era alinear a Casemiro como apoyo para Modric y Kroos. Ya es hora que Dunga se
fije en el ex jugador del Porto. Pero la clave no solo estuvo allí. Estuvo también
en el penal contra Messi que el colegiado no pito o la expulsión de Sergio
Ramos que debió darse no al finalizar sino poco después de iniciada la segunda
mitad. El Madrid tuvo la entereza de saber capear el gol en contra, salir de
contra e intentar empatar con un sello marca Mourinho, contragolpe, velocidad y
definición. Y entonces que fue lo que hizo mal el barca. Para comenzar Suárez
no capitalizó una gran ocasión de gol. En segundo lugar, nunca pudo encontrar
el espacio en la maraña que había tejido el cuadro merengue en su zona
defensiva. Y por último, demostró nuevamente que en el banquillo no existe el
revulsivo eficaz que pueda reemplazar y cambiar el rumbo de un partido.
Gareth Bale y
Cristiano Ronaldo hicieron un magnifico partido siguiendo a los laterales
azulgranas cuando estos subían y desprenderse rápidamente cuando el equipo
lograba salir de su posición agazapada. Sale Rakitic e ingresa Arda Turan. El croata
en lo suyo tocando y mostrándose como enlace, mientras que el turco tuvo que comerse
esos minutos fatales del equipo local. Ahora, también es cierto que en los
minutos finales el oxígeno le faltó al cuadro catalán. Se sintió el trajín de las
eliminatorias y de los amistosos, es decir, un Madrid que ahorró energías en un
primer tiempo se vio favorecido para definir el choque en los tramos finales. Ni
Isco ni James, Zidane acertó colocando a dos expertos contragolpeadores por las
bandas. Le entregó el balón al barca y fue paciente al esperar su momento,
aunque también es cierto que esos momentos tuvieron mucho que ver con las decisiones
del árbitro y de algunos jugadores que se diluyeron con el pasar de los
minutos.
El gallo blanco ha
triunfado en suelo catalán. Las circunstancias, el árbitro, y la fecha FIFA
hicieron lo suyo. De todas formas Luis Enrique tiene razón ellos son los
líderes de la liga y los más regulares, pero tampoco puede negar que duele
perder en el Camp Nou, y más todavía, hacerlo frente a tu clásico rival. El día
de ayer titulamos que este partido valía una liga, al final no fue tanto así
puesto que de no existir una debacle blaugrana creo que la liga continuará
siendo posesión catalana. Fue un buen partido, aunque como siempre todos
podemos pronosticar, pero pocos aceptamos que nos equivocamos.
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